Miembros de la CIG protestan en la sede de la Consejería de Sanidad XUNTA DE GALICIA / Europa Press 15/6/2026
Sindicalistas ocupan sedes de la Xunta en protesta contra el plan para reducir el absentismo laboral
Galicia sufre un grave problema de absentismo laboral y el Ejecutivo autonómico ha fijado como una de sus prioridades la reducción del mismo
La Xunta de Galicia ha puesto en marcha un plan para reducir el número de bajas laborales en la comunidad. Entre las decisiones tomadas está la de incluir en el plus de productividad de los médicos el mayor control sobre los periodos sin trabajar de sus pacientes y disminuir la duración del mismo. Sin embargo, estas medidas no han convencido a los partidos de izquierdas y a los sindicatos que han promovido todo tipo de protestas.RPor ello, este lunes, representantes del sindicado CIG han ocupado sedes de la Xunta y del Servicio Gallego de Salud (Sergas) para manifestarse en contra de las medidas impulsadas por el Ejecutivo gallego.
Concretamente, se han situado en La Coruña, en el departamento territorial de la Consejería de Sanidad; en Santiago, en la sede de Sanidad; en Pontevedra, en el edificio de la Xunta; en Orense, en la delegación territorial de la Xunta; en Vigo, en la oficina del Sergas; en Lugo, en el edificio administrativo de la Xunta; y en Ferrol, también en el edificio de la Xunta.
En un comunicado difundido entre pacientes y medios de comunicación, opinan que se trata de «un nuevo paso en la estrategia de Rueda para convertir las bajas médicas en un problema de control social y no en un problema de salud laboral».
«Bajo el pretexto de combatir el llamado 'absentismo', el Gobierno gallego refuerza el papel de las mutuas y orienta la actuación de la inspección de cara a la aceleración de las altas médicas», lamentan.
En esta línea, aseguran que «de forma ilegal, pretende imponer con todo tipo de engaños, amenazas e intimidaciones, que los trabajadores firmen autorizaciones y consentimiento para que las mutuas puedan actuar impunemente contra la salud de los trabajadores».
Argumentan que los datos demuestran que «el problema no es que la clase trabajadora quiera trabajar menos, sino que cada vez trabaja en peores condiciones, durante más años y con un sistema sanitario más deteriorado». «El absentismo no es la causa del problema, sino el síntoma de un modelo laboral basado en la sobreexplotación, en el envejecimiento de la población activa y en los recortes de la sanidad pública», remarcan.