Aparejos incautados
Golpe al furtivismo en Galicia: interceptan 262 nasas y cacharros, 63 kilos de pulpo y marisco en plena veda
Las actuaciones se desarrollaron en zonas de la costa de la Isla de Arosa y La Guardia
El marisqueo en Galicia atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. A la reducción de capturas provocada por los temporales y los episodios meteorológicos extremos que han afectado a los bancos marisqueros y reducido la disponibilidad de recurso, se suma un problema estructural que el sector lleva tiempo denunciando: el furtivismo.
Las mariscadoras alertan de que la actividad se está viendo cada vez más perjudicada por una combinación de factores. Por un lado, las condiciones meteorológicas adversas han dañado zonas productivas clave, reduciendo la cantidad de marisco disponible y, en consecuencia, los ingresos de muchas trabajadoras del mar. Por otro, la presión del furtivismo agrava aún más la situación al esquilmar recursos ya debilitados y alterar el equilibrio de las rías.
Es por todo ello, por lo que el control y la vigilancia se han convertido en piezas clave para intentar frenar una actividad ilegal que no solo afecta a la economía del sector, sino también a la sostenibilidad del ecosistema marino. Las administraciones insisten en que la lucha contra estas prácticas es constante, aunque los operativos continúan revelando su persistencia en distintos puntos del litoral gallego.
El Guardacostas de Galicia ha llevado a cabo varios operativos contra el furtivismo en diferentes puntos de la costa gallega. En esta ocasión, las actuaciones se desarrollaron en zonas de La Isla de Arosa y La Guardia, dos zonas habituales de control en la lucha contra la pesca ilegal.
En total, los agentes requisaron 262 nasas y cacharros utilizados presuntamente para la captura irregular de especies, así como 63 kilos de pulpo, 14,2 kilos de almeja variada y corola, y un kilo de nécora y camarón.
Toda la mercancía intervenida se encontraba dentro del periodo de veda del pulpo, vigente hasta el 1 de julio, lo que refuerza la gravedad de las actuaciones detectadas durante los operativos. Tras la intervención, todas las especies fueron devueltas al mar conforme a los protocolos de protección y regeneración de los recursos marinos.