El alcalde de Orense, Gonzalo Pérez Jácome (Democracia Ourensana), durante un pleno
La falta de acuerdo de la oposición frustra la moción de censura contra el alcalde de Orense
PP, PSOE y BNG no han conseguido configurar una alternativa al Gobierno de Democracia Ourensana de Gonzalo Pérez Jácome
El plazo para presentar una posible moción de censura contra el alcalde de Orense, Gonzalo Pérez Jácome, finaliza este lunes sin haber alcanzado un acuerdo entre los partidos de la oposición para configurar una alternativa al Gobierno de Democracia Ourensana.
Por tanto, una vez finalizado el día se despeja de forma definitiva el camino para la aprobación de los presupuestos municipales de 2026, que inicialmente fueron rechazados por el PP, PSOE y BNG. Las cuentas salen adelante de forma automática justo un mes después de que el regidor perdiera la cuestión de confianza en el pleno el pasado 22 de mayo.
En este escenario, los populares han apuntado a los socialistas por dar un «cheque en blanco» al regidor y que la situación actual es «única y exclusivamente por culpa de socialistas», quienes «permitieron que el alcalde activase esta cuestión de confianza en el pleno de presupuestos».
«Lamentamos que se perdiera esta oportunidad para cambiar el rumbo de la ciudad y que el PSOE permitiese que el alcalde continúe con esta nefasta gestión económica, desmantelando aún más el Ayuntamiento», ha subrayado.
Elecciones municipales de 2027
Los nacionalistas han insistido en que «hubo una posibilidad hace dos años y ahora no hay moción de censura posible». El portavoz del BNG en Orense, Luís Seara, ha lamentado que todo lo relativo a la moción «es una mentira y una impostura», reiterando que ahora «les corresponde a vecinos y vecinas» decidir una alternativa al gobierno del regidor en las próximas elecciones de mayo de 2027.
Por su parte, el PSOE ha lamentado un «bloqueo que impidió avanzar en la construcción de una mayoría» por parte del resto de formaciones políticas, a pesar de «diferentes acercamientos», recalcando que «existía una oportunidad real» para articular un gobierno alternativo que «devolviese la estabilidad institucional».
«Desconocemos si realmente existía voluntad de construir una alternativa o si, a un año de las próximas elecciones municipales, prevalecieron determinados intereses partidarios por encima del interés general de la ciudad», han destacado, recordando que los votos socialistas «no eran suficientes para impulsar una moción» siendo, por lo tanto, «imprescindible alcanzar un acuerdo con el resto de las fuerzas de la oposición».