Concentración en Santiago de Compostela
Frente común de la oposición en Santiago para exigir un plan contra la inseguridad y el narcotráfico
La capital gallega se ha convertido en la urbe de la comunidad donde más crece la criminalidad
La inseguridad en las calles de Santiago de Compostela se ha convertido en un problema crónico, consolidando a la capital gallega como la ciudad de Galicia donde más crece la criminalidad, según los últimos datos oficiales del Ministerio del Interior.
Son constantes las denuncias de los vecinos reclamando medidas urgentes para atajar los delitos que amenazan la convivencia en los barrios, como las peleas con armas blancas, los robos en viviendas y el repunte de puntos de venta de droga en zonas como Santa Marta o Vista Alegre.
Frente a esto, la oposición formada por el Partido Popular, el Partido Socialista y los ediles no adscritos del Ayuntamiento compostelano han unido sus votos para exigir este jueves medidas al Gobierno local para hacer frente a esta problema creciente.
El pleno municipal ha sacado adelante dos iniciativas, una de las no adscritas y otra de los populares para exigir acciones para aumentar la seguridad. En primer lugar, el concejal Gonzalo Muíños ha sido el encargado de defender una iniciativa a través de la que la que proponía una batería de medidas para lograr una mayor seguridad e instaba al Gobierno local a poner en marcha un pacto local por la convivencia con medidas concretas, evaluables y calendarizadas.
Jeringuillas y agresión homófoba
«La agresión homófoba de las últimas semanas no es subjetiva y el intento de asalto de una vivienda de Vista Alegre tampoco lo fue. La pelea que se produjo en la Praza Roja con arma blanca no es de inteligencia artificial», ha dicho Muíños, que se ha referido, entre otras cuestiones, a «las personas sin vida que aparecieron en el entorno de Santa Marta y A Choupana» así como a «jeringuillas» que las familias encuentran por esta zona.
«Por lo tanto, no son sensaciones ni percepciones, como tampoco son hechos aislados», ha dicho en un debate en el que el socialista Gumersindo Guinarte en el que se ha mostrado a favor de los puntos incluidos en el texto, al considerar que se tata de un problema que «lleva mucho tiempo existiendo» y que no «es de fácil solución»; pero ha rechazado que se utilice este asunto para tratar de buscar «rédito político».
Preocupación real por la convivencia
Por su parte, el portavoz de los populares compostelanos, Borja Verea, ha calificado de «positivo» que haya distintos grupos políticos que coinciden en que «hay una preocupación real por la convivencia y la seguridad en Santiago» y ha sostenido que sería un «error» negar la realidad. «Y durante demasiado tiempo el gobierno municipal está instalado precisamente en eso», ha afirmado.
En su intervención, Verea ha asegurado que Santiago sigue siendo una «buena ciudad para vivir», pero ha argumentado que en los últimos años se produjo un «deterioro evidente» de como, según ha dicho, se refleja en los «datos oficiales». «Santiago ha vuelto a superar el máximo histórico de criminalidad», ha afirmado para sostener que «es especialmente preocupante el aumento de las peleas y riñas tumultuarias». El portavoz popular ha dicho que «gobernar es actuar» y ha sostenido que «los vecinos están cansados».
La alcaldesa, Goretti Sanmartín, ha dejado claro que este es un «problema que preocupa y ocupa» al gobierno local y ha sostenido que, dada su «complejidad» no se soluciona «ni en un mes ni en dos». «Es un problema que incluye muchos ámbitos, no solo el policial, en el que podemos hacer todos esos refuerzos y toda esa coordinación, pero donde también tenemos que trabajar es en la prevención y en cuestiones que aborden de forma integral ese derecho a la salud que tiene que tener todo el mundo», ha afirmado.