Imagen de uno de los robos
Cae el clan Preda en Galicia: once detenidos por robar en aeropuertos europeos y blanquear 4,8 millones
La organización sustraía perfumes y tabaco en las terminales y los enviaba a Reino Unido, donde su valor se disparaba
Agentes de la Guardia Civil pertenecientes a la Sección Fiscal y Fronteras de los Aeropuerto Tenerife Sur y Santiago-Rosalía de Castro (La Coruña), junto al Servicio de Vigilancia Aduanera de La Coruña, han desarticulado una organización criminal, conocida internacionalmente como el clan Preda, asentado en La Coruña (España), Reino Unido y Rumanía.
Once personas han sido detenidas, todas ellos de nacionalidad extranjera (Rumanía, Argelia y Mali), después de realizar tres entradas y registro, una en una vivienda de Teo (La Coruña), y otras dos en dos naves de Padrón.
Se les acusa de 24 delitos, entre los que se encuentran pertenencia a organización criminal, hurtos continuados, contrabando de productos estancados, falsedad documental y blanqueo de capitales, los cuales podrían estar efectuándose según las investigaciones, al menos desde el año 2019, hasta la fecha actual, logrando abundantes beneficios con estas actividades ilícitas.
Fruto de las investigaciones llevadas a cabo, iniciadas a principios de 2025 y en coordinación con Europol, Policía Judicial de Portugal, Policía Rumanía y Autoridades Aduaneras de Reino Unido, se ha logrado ubicar los asentamientos de dicha organización en Canarias, La Coruña, Manchester y Luton, así como esclarecer y desarticular la totalidad de su actividad delictiva.
'Modus operandi'
Los miembros de la organización llevaban a cabo funciones de vigilancia, distracción del personal, ejecución del hurto, tanto de perfumes como de tabaco, y extracción de la mercancía, empleando técnicas de ocultación para dificultar su detección, detalla la Guardia Civil en una nota.
Posteriormente el tabaco sustraído era trasladado por vía aérea a Reino Unido, donde el valor de estos productos se multiplicaba exponencialmente, siendo introducido en canales de distribución ilícita para su reventa en toda Inglaterra, a través de bazares regentados por kurdos y pakistaníes.
Durante la operación se han podido localizar una serie de almacenes clandestinos en Inglaterra, y se ha podido demostrar que la mercancía de contrabando (perfumes y tabaco) procedía de robos y hurtos llevados a cabo en los aeropuertos de Amberes (Bélgica), Lisboa y Oporto (Portugal), Tenerife Sur, Palma de Mallorca, Alicante, Barcelona, Valencia y Santiago de Compostela.
Trama de blanqueo de capitales
La red criminal contaba además con una trama de blanqueo de capitales que logró lavar más de 4,8 millones de euros. Para ello, crearon ocho sociedades instrumentales sin estructura empresarial real dedicadas a la compraventa de vehículos de segunda mano; una red en cascada diseñada para introducir los ingresos en efectivo en el circuito legal mediante la técnica del «pitufeo» o smurfing.
En los registros se intervinieron numerosos teléfonos móviles, dinero fraccionado en distintas divisas, un lingote de oro y diversas piezas de oro, gran cantidad de tabaco y abundante documentación de interés para la investigación.