Infografía del proyecto de fábrica de Altri

Infografía del proyecto de fábrica de AltriGREENFIBER

Altri avala su acceso a los fondos europeos con un nuevo informe independiente

Según la compañía, dicho documento concluye que es plausible considerar que el proyecto en Palas del Rey no va a causar un perjuicio significativo sobre los seis objetivos medioambientales establecidos por la normativa europea

Greenfiber, filial de la multinacional portuguesa Altri, no se rinde con la fábrica de fibras textiles a base de celulosa en el municipio lucense de Palas de Rey. La compañía ha informado este lunes de que un informe independiente avala que su proyecto cumple los requisitos exigidos por la Unión Europea para que este tipo de iniciativas industriales puedan acceder a financiación vinculada a los fondos europeos.

En un comunicado, la compañía indica que la planta proyectada por Greenfiber ha sido evaluada mediante un informe «de la validación independiente de cumplimiento del principio DNSH ('Do No Significant Harm' o 'No causar un perjuicio significativo al medioambiente')».

Pendientes de la Xunta

Ahora, solo «queda pendiente únicamente la resolución de la autorización ambiental integrada, con la que se completaría la emisión de la totalidad de informes ambientales posibles para este proyecto», según anuncian en un comunicado.

En mayo, en medio de gran contestación social contra su proyecto desde los inicios, Altri alegó contra el archivo de su expediente por parte del Gobierno gallego y argumentaba que la subestación eléctrica, que no incluye la planificación estatal, no es «imprescindible» para sus planes, si bien ya ha pedido otra conexión.

Defendió en ese momento que la tramitación del Ejecutivo autonómico «debe seguir su curso ordinario» en paralelo a la aprobación de la planificación eléctrica estatal, que, por su parte, recurrió.

Informe independiente

El informe, elaborado por Bureau Veritas Inspección y Testing «mediante una evaluación independiente basada en la guía técnica de aplicación del principio DNSH de la Comisión Europea», concluye que «es plausible considerar que el proyecto no va a causar un perjuicio significativo sobre los seis objetivos medioambientales establecidos por la normativa europea: mitigación del cambio climático, adaptación al cambio climático, uso sostenible y protección de los recursos hídricos y marino, economía circular, prevención y control de la contaminación y protección y recuperación de la biodiversidad y los ecosistemas».

Sobre el primero de los puntos, mitigación del cambio climático, señala que el informe «destaca especialmente la capacidad del proyecto para reducir de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a los sistemas convencionales de producción textil y celulósica».

Agrega que entre los principales indicadores evaluados figuran un ahorro estimado del 99 % de emisiones de GEI en la producción de lyocell, una reducción del 93 % de emisiones en el proceso integrado DWP-Lyocell, la «autosuficiencia energética de la planta a partir del excedente de producción de celulosa, sin necesidad de suministro adicional de electricidad o gas natural» y la eliminación de combustibles fósiles en el proceso productivo.

En cuanto al segundo aspecto, la adaptación al cambio climático, Altri dice que «el informe destaca que el proyecto incorpora medidas específicas de adaptación y resiliencia frente a los riesgos derivados del cambio climático».

Entre ellas, menciona el diseño de las plantas de tratamiento de agua y efluentes «teniendo en cuenta posibles escenarios futuros de sequías o inundaciones», la construcción de tres balsas de emergencia destinadas a «absorber picos de caudal en situaciones extraordinarias o de emergencia».

Sobre el uso sostenible y protección de los recursos hídricos, el informe, siempre según Altri, «subraya las medidas de eficiencia hídrica y reutilización de agua incorporadas al diseño industrial».

En este sentido, apunta al «objetivo» de reducción estimada del 91 % en el consumo de agua frente a procesos convencionales, a la implantación de una Planta de Tratamiento de Agua y una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Industriales, sistemas de reutilización y recirculación de agua entre procesos productivos.

Economía circular

En el apartado relativo a la economía circular, Bureau Veritas, según Altri, «identifica la economía circular como uno de los pilares del proyecto GAMA: la integración de procesos para maximizar la eficiencia energética y minimizar residuos, la valorización energética del 'licor negro', subproducto del proceso de celulosa, para generar energía térmica y eléctrica, el aprovechamiento de subproductos y residuos industriales».

Acerca de la prevención y control de la contaminación, la reivindicada «validación» del informe «resalta», según Altri, que, «para minimizar la posible afectación a la calidad del aire y las posibles molestias asociadas a la emisión de olores, el proyecto se ha diseñado teniendo en cuenta las MTD (Mejores Técnicas Disponibles) europeas».

Por último, en lo referente a la protección de la biodiversidad y los ecosistemas, «Bureau Veritas concluye que el proyecto incorpora medidas preventivas para evitar afecciones sobre espacios naturales y hábitats protegidos».

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