Miguel Lorenzo, en el juzgado
El líder del PP coruñés mantiene que Inés Rey acosó a funcionarias, y la alcaldesa ya puede denunciarlo
El acto de conciliación obligatorio concluye sin acuerdo después de que Miguel Lorenzo se haya negado a retractarse por el 'caso Lage Tuñas'
La alcaldesa de La Coruña, Inés Rey, y el portavoz municipal del PP, Miguel Lorenzo, estaban citados en el juzgado este lunes. El encuentro responde a la papeleta de conciliación presentada por la regidora tras acusar al líder popular de calumnias, después de que este afirmase públicamente la existencia de supuestos casos de acoso laboral hacia tres funcionarias del Ayuntamiento. Sin embargo, la mandataria socialista ha optado por no asistir personalmente y ha delegado la comparecencia en su representante legal, mientras que Lorenzo sí ha acudido a la cita judicial para ratificarse de lo dicho públicamente.
Aunque la alcaldesa le pidió que se retractara para evitar un juicio, el líder coruñés se ha ratificado en sus acusaciones. A las puertas del juzgado, Miguel Lorenzo ha insistido en que no pedirá disculpas y ha afirmado contar con la verdad de su mano y con «prueba documental». «No pienso retractarme ni pedirle disculpas a Rey, pues todo lo que es dicho es verdad», ha dicho a los medios.
Y ha añadido: «Lo único que hice fue verbalizar lo que ya se sabía y lo que se había denunciado con anterioridad. Hoy vengo aquí porque la alcaldesa me pide que le pida disculpas, que me retrate de mis declaraciones y que yo no pienso ni retratarme ni pedirle disculpas, porque todo lo que he dicho es verdad». Como ha recalcado esta mañana, no hay denuncia interpuesta pero sí un expediente abierto sobre los hechos.
Ahora la pelota vuelve a estar en el tejado de Inés Rey. La falta de acuerdo en el acto de conciliación —término recogido legalmente como «terminar sin avenencia»— no obliga a formalizar la querella de manera automática, sino que simplemente habilita la vía judicial para poder interponerla.
Las obras de Lage Tuñas
Una acusación que parte de la polémica por las obras en un inmueble propiedad del portavoz del Gobierno local, José Manuel Lage Tuñas. Las sospechas originales apuntaban a que el edil había transformado un bajo comercial en vivienda sin la preceptiva licencia municipal, un asunto que finalmente quedó zanjado después de que la Fiscalía decretase el archivo definitivo de la investigación al no apreciar delito alguno.
Sin embargo, las funcionarias del Ayuntamiento que entregaron la documentación requerida por el juzgado para el caso, se llevaron, presuntamente, una buena reprimenda por parte de la alcaldesa socialista. Las empleadas sufrieron presunto acoso laboral a raíz de esta entrega.
Las otras denuncias de acoso
Lo cierto es que Inés Rey cuenta con varias denuncias por presunto acoso laboral. El pasado 17 de diciembre eran las exconcejalas socialistas Eva Martínez Acón y María Esther Fontán las que denunciaban los supuestos abusos, tanto por parte de la alcaldesa como por su primer teniente y portavoz municipal, José Manuel Lage Tuñas.
Días después, El Debate anunciaba que una militante del PSOE que trabaja en la Corporación tramitó en esas fechas una acusación a través del canal ético interno del PSOE para poner en conocimiento de la cúpula una situación de presuntos abusos.
Pese a que optó por preservar su identidad, se sabe que su testimonio cuenta con el respaldo de varios testigos dispuestos a ratificar los hechos denunciados. Fuentes solventes confirmaron a este diario que, tras un tiempo de dudas por las posibles represalias que podría tener, la denunciante decidió dar un paso al frente para que los hechos sean investigados.