Cementerio
Lápidas que cuentan historias: el cementerio de Pontevedra que estrena códigos QR para recordar a sus difuntos
Esta pionera iniciativa en Galicia busca que las futuras generaciones puedan descubrir la historia tras los nombres grabados en el mármol
El cementerio parroquial de San Vicenzo de Cerponzóns, en Pontevedra, ha derribado las barreras del tiempo al instalar el primer código QR en un panteón familiar de la zona. Esta pionera iniciativa, impulsada por la asociación vecinal O Chedeiro, busca que las futuras generaciones puedan descubrir la historia tras los nombres grabados en el mármol.
Con un simple escaneo desde el teléfono móvil, este primer dispositivo se ha estrenado en el panteón familiar de Juan José Esperón-Recarey, vecino y escritor de la parroquia. La lectura del código abre las puertas de forma inmediata a la crónica biográfica, anécdotas y raíces de este linaje local. Por ejemplo, la vida de Carmen Recarey Cochón, dueña de una taberna en el centro de esta parroquia.
Llevar el recuerdo más allá del mármol no es una novedad, pero el proyecto de Cerponzóns destaca por su fuerte arraigo vecinal. Si bien esta tecnología interactiva ya se asoma en Galicia, la vanguardia de estos sistemas se encuentra al otro lado del planeta.
En Japón, por ejemplo, son los pioneros absolutos en la materia. En sus cementerios urbanos es habitual escanear las tumbas para desplegar de forma instantánea el árbol genealógico del difunto, repasar sus ritos e incluso reproducir mensajes de voz.
También ocurre en China. En lugares como Shanghái, Shenyang o la provincia de Fujian, los cementerios llevan más de una década implantando códigos QR en las lápidas. De hecho, coincidiendo con la festividad de Qingming (el Día de Limpieza de Tumbas) —una jornada en la que tradicionalmente se ofrecen alimentos a los fallecidos, se reza por ellos y se adecentan sus sepulturas—, estas placas interactivas son esenciales para esos familiares que no pueden desplazarse en persona.
Acceden a las llamadas «salas de duelo virtuales», donde los usuarios pueden repasar obituarios, compartir fotos y vídeos, escuchar la música favorita del difunto e incluso realizar ofrendas virtuales de incienso o flores.