Los ediles no adscritos Mercedes Rosón, Gonzalo Muíños, Mila Castro y Marta Álvarez
Los concejales expulsados del PSOE de Santiago rompen definitivamente con el partido y retiran la demanda
Mercedes Rosón, Gonzalo Muíños, Milagros Castro y Marta Álvarez renuncian al proceso judicial con el que buscaban anular su expulsión y centrarán sus esfuerzos en un nuevo proyecto para las elecciones municipales
Los cuatro concejales no adscritos del Ayuntamiento de Santiago de Compostela que fueron expulsados del PSOE han decidido retirar la demanda judicial que habían presentado contra el partido para intentar recuperar su militancia. Mercedes Rosón, Gonzalo Muíños, Milagros Castro y Marta Álvarez han registrado un escrito ante el juzgado en el que desisten del procedimiento, un movimiento que llega después de anunciar que concurrirán a las próximas elecciones municipales con un proyecto político propio.
Los ediles habían acudido a los tribunales al considerar que su expulsión del Partido Socialista se había producido de forma irregular y solicitaban que fuese anulada. Sin embargo, el pasado 13 de julio comunicaron oficialmente al juzgado su decisión de abandonar el proceso.
Nueva etapa política para los ediles
Según fuentes del entorno de los cuatro concejales, el paso responde a la nueva etapa política iniciada tras anunciar la creación de una candidatura independiente. A su juicio, una vez decidido impulsar un «proyecto propio, libre, de progreso y centrado en Santiago», lo coherente era renunciar a un procedimiento cuyo objetivo era volver a formar parte del PSOE.
Con esta decisión, los cuatro representantes municipales aseguran que pondrán el foco en «construir una alternativa de gobierno real de la mano de los vecinos y vecinas», dejando atrás un litigio que, de haber continuado, habría llevado a declarar como testigos a destacados dirigentes socialistas, entre ellos el entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, firmante de la expulsión, además de varios integrantes del actual Grupo Municipal Socialista.
Desde el PSOE interpretan este movimiento de forma muy distinta. Fuentes socialistas sostienen que la retirada de la demanda demuestra que el partido «actuó de forma escrupulosa» y que la expulsión de los cuatro concejales se realizó conforme a la normativa interna y con respaldo jurídico.
Además, recuerdan que tanto el Juzgado de Primera Instancia como la Audiencia Provincial rechazaron en su momento las medidas cautelares solicitadas por los ediles para suspender provisionalmente la expulsión y mantenerlos dentro del Grupo Municipal Socialista mientras se resolvía el procedimiento.
El origen de la crisis en el PSOE
La ruptura se remonta a junio de 2024, cuando estalló una profunda crisis interna en el PSOE compostelano. El conflicto comenzó después de que los seis concejales socialistas votasen en un pleno a favor de una ordenanza sobre las viviendas de uso turístico, desmarcándose de la posición fijada por la dirección local, que había apostado por la abstención.
Ese mismo día, la ejecutiva local impulsó el relevo de la jefa de gabinete y del responsable de comunicación del grupo municipal, una decisión que el entonces portavoz, Gonzalo Muíños, se negó a ejecutar. Como consecuencia, fue suspendido de militancia durante 18 meses.
Posteriormente, la dirección local nombró a Gumersindo Guinarte como nuevo portavoz y convocó a Mercedes Rosón, Milagros Castro y Marta Álvarez para ratificar los cambios. Las tres concejalas no acudieron al considerar que la convocatoria carecía de validez, lo que terminó provocando la ruptura definitiva del grupo municipal y la posterior expulsión de los cuatro representantes socialistas.
Con la retirada de la demanda, el enfrentamiento judicial entre ambas partes llega a su fin. El foco político se desplaza ahora hacia las elecciones municipales, donde Rosón, Muíños, Castro y Álvarez aspiran a disputar el gobierno local con una nueva candidatura al margen del PSOE.