Una mujer camina sobre la nieve en Pedrafita do Cebreiro, Lugo, Galicia

Una mujer camina sobre la nieve en Pedrafita do Cebreiro, Lugo, GaliciaEuropa Press

La nieve obliga a desviar los camiones por la A-6 a su entrada por Galicia

El temporal deja varias incidencias en Galicia. Lugo es la provincia más afectada

Este lunes la provincia de Lugo ha amanecido cubierta por un manto blanco lo que ha obligado a los vehículos de gran tonelaje a circular por la carretera nacional. La Fonsagrada, Baleira, Cervantes o Pedrafita son algunos de las localidades en los que la nieve causó más estragos, sobre todo a nivel de circulación. Por esta razón, la Dirección General de Tráfico decidió restringir el tráfico de camiones que debían de entrar y salir de Galicia a través de la carretera nacional, pasando por Pedrafita. Desde ese punto y hasta el kilómetro 479, la Guardia Civil se encargó de agrupar conjuntos de camiones para facilitar el flujo del tráfico.
Las quitanieves trabajaron incansablemente, pero no fue hasta después de las 2 de la tarde que lograron limpiar las carreteras de la zona, las cuales estaban cubiertas por una gruesa capa de nieve. A partir de ese momento, la Dirección General de Tráfico (DGT) reabrió la A-6 en ese tramo y los camiones volvieron a circular por la autopista, aunque con precaución.
La circulación también se vio afectada en otros puntos de la provincia, como en la LU-633, que conecta Pedrafita con Sarria, donde los camiones no pueden circular en ninguna dirección.

Lluvias copiosas y fuerte viento

Las intensas lluvias, en forma de nieve en las zonas de montaña, acompañadas de fuertes vientos han ocasionado numerosos incidentes en las últimas horas en la provincia de Lugo. La región aún se encuentra bajo los efectos del temporal, con una alerta naranja activa en la costa debido a las condiciones marítimas.
Además de las nevadas, las intensas precipitaciones han provocado inundaciones en las áreas de Mariña y Terra Chá. El río Landro se desbordó en Viveiro, lo que provocó el cierre temporal de la carretera autonómica LU-161. Asimismo, el río Magdalena se desbordó en Vilalba, lo que requirió el cierre del paseo fluvial en la localidad.
Por otra parte, las fuertes rachas de viento, que rozaron los 150 kilómetros por hora en Muras, provocaron también múltiples incidencias en las últimas horas. Quedó interrumpida la circulación ferroviaria entre Viveiro y Ortigueira, mientras que un vecino de Becerreá resultó herido al caerle una piedra de grandes dimensiones encima de su vehículo.
Buenas noticias en torno a los diez excursionistas que se perdieron a causa de la nieve y han tenido que ser rescatados por la Guardia Civil.
Las autoridades piden precaución a los conductores porque el mal tiempo va a continuar en las próximas horas, con temperaturas bajas, precipitaciones persistentes y y nieve por encima de los ochocientos metros.
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