Imagen del embalse de Iznájar, el más grande de Andalucía
Los pantanos de Córdoba no notan aún las últimas lluvias pero tienen un 13% más de reservas que el año pasado
El nivel actual supera la media de almacenaje de los últimos diez años
Las lluvias de las últimas semanas, aunque beneficiosas a última hora para cultivos como el olivo, no se hace aún notar en el nivel de los embalses. Es lo que suele suceder con el inicio del año pluviométrico, que hay que esperar a que el suelo se empape para que el agua que caiga corra hasta los pantanos.
En el caso del Guadalmellato, que es el que abastece de agua potable a Córdoba capital, alcanzó su máximo nivel en mayo, con el fin del periodo de las lluvias primaverales. En ese momento alcanzó un almacenamiento de casi 147 hectómetros cúbicos. A partir de ese momento, con la llegada del verano, la reserva hídrica comenzó a descender hasta el momento actual, que con 98,22 hectómetros cúbicos supone la cota más baja del último año, con un 67,59 por ciento del total.
Con el pantano de Iznájar, el más grande de la cuenca del Guadalquivir, ocurre algo parecido. En mayo llegó hasta los 290 hectómetros cúbicos y el nivel fue bajando hasta la pasada semana, que con 175 hectómetros cúbicos alcanzó su nivel mínimo de los últimos 12 meses, aunque, eso sí, en los últimos días ha ganado cinco hectómetros cúbicos y en la actualidad se encuentra al 19,64 por ciento de su capacidad.
Si la perspectiva se amplía a toda la provincia de Córdoba se advierte que, aunque la dinámica de los embalses sea similar, el resultado es positivo. En la actualidad, el agua embalsada asciende a 1.427 hectómetros cúbicos, lo que supone un 42,28 por ciento de la capacidad total, que es de 3.375 hectómetros cúbicos, y esto significa que a día de hoy se cuenta con más reservas que hace justo un año, cuando con 1.007 hectómetros cúbicos lo almacenado era del 29,84 por ciento. Con la cifra actual, además, también se supera la media de los últimos diez años, que es del 31,73 por ciento.
Otros embalses
Del resto de embalses de la provincia de Córdoba hay algunos que se encuentran prácticamente al 100 por ciento, aunque dispongan de una capacidad inferior a los anteriormente mencionados. Es el caso del embalse de Hornachuelos -no confundir con el Bembézar- que tiene un uso de ocio y se encuentra al 97,35 de capacidad.
En similar situación se encuentra, aunque a cierta distancia, el de Sierra Boyera, con un 77,20 por ciento de reservas. En este caso, el beneficio que genera es mayor, ya que su agua se emplea tanto para el abastecimiento humano como para el riego de determinados cultivos.