Miguel Ruiz Madruga, Cintia Bustos y Miguel Ángel Torrico
El Pleno, sin mociones, discurre entre el nuevo urbanismo y el futuro de Sadeco
Los grupos de la izquierda reprochan al gobierno municipal que busca privatizar la empresa de saneamientos
Cuando se está en campaña electoral, no se debaten mociones en el Pleno. Esta norma se ha cumplido en la sesión celebrada por el Ayuntamiento de Córdoba este jueves pero no ha evitado el enfrentamiento entre los distintos grupos políticos.
Esto hay ocurrido tanto en el debate sobre la modificación de las normas urbanísticas del PGOU vigente o del clásico apartado de ruegos y preguntas, donde los tres grupos de la oposición han aprovechado para fiscalizar la labor del gobierno municipal.
La protesta de Sadeco
A esto se suma, además, la presencia entre el público de un grupo de trabajadores de Sadeco -que han sido desalojados al impedir con sus gritos el normal desarrollo de la sesión-, cuyo comité de empresa se ha sumado a las denuncias realizadas en estos días por los grupos de PSOE y Hacemos Córdoba sobre el funcionamiento de la misma.
El portavoz del PSOE, Antonio Hurtado, ha culpado al gobierno municipal de llevar a esta sociedad municipal a una situación de «colapso» con la finalidad de una posterior «privatización». El edil socialista ponía el foco en la reducción de plantilla, el mal estado de la flota y una «mala organización».
Desde Hacemos Córdoba, ha sido el concejal José Carlos Ruiz quien aportaba el dato de que sólo siete de los 18 camiones que realizan cada noche la recogida de la basura «están actualmente operativos», fruto, ha añadido, de «siete años de parálisis y abandono por parte del gobierno del PP».
La respuesta la han tenido por parte del presidente de Sadeco, Miguel Ruiz Madruga, quien ha reconocido que «de nuevas hemos tenido menos camiones, problemas operativos graves y algunos sin posibilidad de reparar». El edil ha centrado la solución al problema en la llegada de 20 nuevos camiones adquiridos mediante renting.
Las normas urbanísticas
Otro asunto destacado en el Pleno celebrado este jueves es el de la aprobación de la modificación de las normas urbanísticas del PGOU, que ha salido adelante con los votos favorables del PP y la abstención de los tres grupos de la oposición.
El delegado de Urbanismo, Miguel Ángel Torrico, ha justificado este cambio en que el PGOU actual data de 2001 y que en estos cinco lustros se ha promulgado un importante volumen de normativa al que hay que adaptarse, ya que «este proceso de distinta superposición normativa ha evidenciado una progresiva obsolescencia normativa que ha causado disfunciones jurídicas y de aplicación».
Sobre esto, el concejal ha justificado que «el PGOU ha convivido ya con dos leyes urbanísticas distintas: la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) y ahora con la Ley Integral de Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (Lista)».
Lo que se ha hecho ha sido «mantener lo que funciona correctamente, depurar lo que generaba duplicidades o interpretaciones confusas y eliminar lo incompatible con la Lista», ha aclarado el edil, de cara a «la seguridad jurídica, una condición indispensable para que el urbanismo de la ciudad funcione, para contribuir a la simplificación administrativa en la línea de lo emprendido por la Junta de Andalucía y mejorar la actividad del planeamiento vigente».