Bomberos durante las labores de extinción del incendio en la Mezquita-Catedral de Córdoba
La Mezquita-Catedral se convierte en caso de estudio nacional tras el incendio de 2025
Expertos en emergencias, patrimonio y restauración analizan hoy en Córdoba las lecciones del fuego que afectó al monumento y las medidas implantadas desde entonces para reforzar su protección
«Lo que parece que no va a pasar nunca, pasa». Con esta reflexión, el responsable de Seguridad del Cabildo Catedral, Tomás Pajuelo, resume una de las principales enseñanzas que dejó el incendio declarado en la Mezquita-Catedral el 8 de agosto de 2025. Diez meses después de aquel episodio, el monumento cordobés se ha convertido en objeto de estudio para especialistas en emergencias, conservación patrimonial y restauración que participan hoy en una jornada técnica destinada a analizar las lecciones aprendidas y los retos pendientes.
La cita, organizada por la Fundación Fuego con la colaboración del Cabildo Catedral y diversas instituciones, reúne en el Centro de Información y Recepción Patio de San Eulogio a responsables de emergencias, gestores culturales, arquitectos y expertos en protección del patrimonio para abordar tanto la intervención desarrollada durante el incendio como las actuaciones posteriores de rehabilitación y mejora de la seguridad.
El incendio que puso a prueba años de preparación
«Cuando llegó el momento, el trabajo fue automático: fue poner en práctica lo que habíamos hecho y revisado tantas veces». Pajuelo participará en la jornada con una ponencia dedicada a la planificación de la protección de la Mezquita-Catedral y sostiene que la respuesta al incendio fue el resultado de años de preparación conjunta con los servicios de emergencia.
Desde 2011 se han desarrollado simulacros periódicos y actuaciones coordinadas con bomberos, Policía Local y Policía Nacional para familiarizar a los equipos con las singularidades de un edificio considerado uno de los conjuntos patrimoniales más complejos de España.
Precisamente, el análisis de aquella intervención centrará una de las principales ponencias del encuentro. El jefe de Bomberos del Ayuntamiento de Córdoba, Daniel Muñoz, expondrá el incendio de la Mezquita-Catedral como ejemplo de buenas prácticas en intervención, mientras que la directora general de Museos y Conjuntos Culturales de Andalucía, Aurora Villalobos, abrirá la jornada con una exposición sobre la institucionalización de la salvaguarda en las instituciones museísticas andaluzas.
La primera mesa se completará con la participación de la catedrática de la Universidad Pablo de Olavide Pilar Ortiz Calderón, que presentará el Proyecto Fénix, distinguido con el Premio Europa Nostra 2026, así como con dos ponencias centradas en el incendio de Notre Dame y en el Plan Nacional de Francia para la protección de catedrales frente a incendios.
«No podemos morir de éxito»
Pese a que el incendio tuvo consecuencias mucho menores de las que inicialmente se temieron, el Cabildo considera que la experiencia ha reforzado la necesidad de seguir avanzando en la protección del monumento.
«No podemos morir de éxito. El incendio nos hizo ver que estábamos preparados, pero que también podemos prepararnos aún más», afirma el canónigo.
Tomás Pajuelo
La segunda parte de la jornada estará dedicada precisamente a las actuaciones desarrolladas tras el siniestro y a las herramientas que pueden contribuir a mejorar la seguridad de los grandes monumentos históricos.
El canónigo Agustín Moreno detallará el proceso de rehabilitación llevado a cabo en las zonas afectadas por el fuego, mientras que distintos especialistas abordarán cuestiones como la extinción mediante agua nebulizada, los sistemas de detección de incendios en catedrales o la integración de nuevas tecnologías para la protección del patrimonio histórico.
También intervendrá el arquitecto de la Delegación Territorial de Cultura en Córdoba Jesús Ventura, que expondrá las actuaciones desarrolladas por la Consejería de Cultura y Deporte tras el incendio.
Un referente para otros monumentos
Para Pajuelo, uno de los objetivos fundamentales de la jornada es trasladar a los gestores de otros enclaves patrimoniales la importancia de anticiparse a posibles emergencias.
El canónigo responsable de Seguridad del Cabildo insiste en que la protección de grandes conjuntos históricos exige una planificación específica y una preparación constante. «No podemos improvisar», advierte.
Las conclusiones del encuentro aspiran a servir de referencia para otros monumentos históricos españoles en un momento en el que la prevención y la respuesta ante incendios se han convertido en una prioridad creciente para las instituciones encargadas de conservar el patrimonio.