Fachada del Cine Cabrera Vistarama de la capital cordobesa

Fachada del Cine Cabrera Vistarama de la capital cordobesaLa Voz

El estreno de la película que sembró la inquietud en Córdoba

El cine Cabrera Vistarama estuvo protegido por la Policía Nacional durante la proyección de `El caso Almería´

El 23 de febrero de 1984 Córdoba estaba en ascuas y más concretamente, en el barrio de Ciudad Jardín, donde se ubicaba el desaparecido hace años Cine Cabrera Vistarama. Justo tres años después de que un señor con bigote, tricornio y pistola en ristre acongojara durante unas horas al país, el estreno de una película en la ciudad califal ponía en alerta a la Policía Nacional, debido al tema que trataba y a la polvareda que se había levantado, que incluían amenazas a los exhibidores de numerosas ciudades del país para que retiraran de su programación el film `El caso Almería´, dirigida por Pedro Costa Musté y que suponía su debut como realizador. Al año siguiente, al mando de su productora, pondría en marcha la serie televisiva `La huella del crimen´ , que constituyó un hito pata TVE.

Las alertas habían saltado después de que el 4 de febrero se produjera un incendio fortuito en el cine de Granada en el que se había proyectado días antes y que reivindicó un ultra. Poco después se produjo un incendio similar en Vigo, que disparó las alarmas en las treinta ciudades donde se exhibía El caso Almería.

Portada del diario La Voz de Córdoba informando del estreno

Portada del diario La Voz de Córdoba informando del estrenoLa Voz

La víspera del estreno, el director de la película comentó a la prensa que se estaban recibiendo llamadas telefónicas en la práctica totalidad de las salas del país en las que se proyectaba la película amenazando a los exhibidores. En la fecha del estreno en Córdoba, que llegaba con retraso debido a la falta de copias, ya habían visto la película más de 300.000 espectadores y todo parecía obedecer a una estrategia orquestada para que fuese retirada de cartel. Porque el tema de la película y su recreación de hechos luctuosos muy recientes en la joven democracia española escocía en determinados ámbitos. Y mucho.

Cartel de la película El caso Almería

Cartel de la película El caso AlmeríaLa Voz

Se daba la circunstancia de que el acomodador de la sala vivía en un piso en la planta superior del cine y declaró que «durante los días que se proyecte la película yo me llevo a mi mujer a mis dos hijas y a mis nietos a casa de mi hermana. Si viviera yo solo aquí no me importaría quedarme, porque ante un incendio yo me tiro por la ventana, pero con toda la familia no me atrevo». Por su parte, la taquillera del cine comentaba que «ya ha preguntado mucha gente por la hora del estreno de la película», lo que demostraba el interés suscitado por la misma. El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Cine, Rafael Romero Cabezas, dirigió un escrito al gobernador civil en el que solicitaba vigilancia especial durante el tiempo de proyección de la película en base a «las llamadas telefónicas amenazadoras que se habían recibido» y dejó clara su posición como exhibidor: «yo recomendé que no se proyectase la película».

Al final, un agente en la antesala del local y un furgón policial junto a la entrada custodiaban el Cabrera Vistarama, como atestigua la imagen de Francisco González.

Furgón policial junto al Cabrera Vistarama

Furgón policial junto al Cabrera VistaramaLa Voz

De qué trata El caso Almería

Inspirada en hechos reales, El Caso Almería es el nombre con que se conoce un trágico suceso acontecido el 8 de mayo de 1981 en España. Ese día, tres jóvenes cántabros, que se dirigían por carretera desde Santander hasta la localidad almeriense de Pechina para asistir a la Primera Comunión del hermano de uno de ellos, fueron detenidos, torturados y asesinados por miembros de la Guardia Civil, que los confundieron con etarras. Se daba la circunstancia de que el 7 de mayo se produjo el atentado contra el teniente general Valenzuela, en el que murieron los tres militares que le acompañaban en el vehículo. Los jóvenes fueron interpretados por tres actores que comenzarían a descollar en los años siguientes: Antonio Banderas, Iñaki Miramón y Juan Echanove.

Miramón, Banderas y Echanove en El caso Almería

Miramón, Banderas y Echanove en El caso AlmeríaLa Voz

El elenco lo completaban solventes veteranos de la interpretación como Agustín González, Fernando Guillén y Manuel Alexandre. Y como rezaba la publicidad de la película, «por primera vez en la historia de España, tres guardias civiles fueron juzgados por un tribunal ordinario».

Volviendo al día del estreno, la sala se llenó de público y así estuvo varias semanas en cartel sin registrar ningún incidente, aunque se tomaron las pertinentes precauciones. Y el público pudo ver una recreación de uno de los episodios más sórdidos de la crónica de sucesos de la democracia española, que dejó aún más interrogantes que certezas tras el proceso al que fueron sometidos los participantes en tamaña monstruosidad.

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