Fotograma de la película Carceleras (1922)
La película 'Carceleras', rodada en Córdoba en 1922, ya dispone de banda sonora
Adaptación de una zarzuela de Peydró, es una de las mejores películas de la época del cine mudo español
En los tiempos del cine mudo (o silente, como gusta decir a los cursis), las películas se proyectaban con un narrador en el escenario que explicaba las películas, o bien con acompañamiento de piano o de orquesta. Habida cuenta de que el 75 por ciento de la producción del cine español de aquella época se ha perdido, la noticia de la recuperación de una película de esa era de la cinematografía española es más que una buena noticia.
Desaparecidas las imágenes de Carmen (1915) de la que se rodaron varias escenas en Córdoba y de La España Trágica (1919), a la que la ciudad califal también sirvió como telón de fondo, Carceleras (1922) dirigida por José Buchs, es la muestra más antigua de cine de ficción rodado en Córdoba que se conserva en su integridad. La película, estrenada el 15 de diciembre de 1922 en el Real Cinema de Madrid con la presencia de los Reyes de España, ha sido recientemente recuperada. La Filmoteca de Andalucía ha logrado restaurarla digitalmente a partir de dos copias existentes de 35mm y 16mm. Pero faltaba la guinda del pastel. Dotarla de música, de banda sonora.
Película Carceleras (1922). Copia sin restaurar
Gracias al descomunal trabajo de investigación realizado durante varios años por un cordobés, el menciano Alberto Cubero, director de orquesta, investigador y divulgador musical, se ha conseguido acceder al trabajo realizado por el compositor de la zarzuela en la que se basa la película, el valenciano Vicente Peydró, con libreto de Ricardo Flores, que fue estrenada en febrero de 1901 en el Teatro de la Princesa de Valencia. Además se trata de una zarzuela «a la italiana» ya que abandona los pasajes cómicos propios del este género lírico para convertirse en un drama al estilo de Tosca y otras obras de Puccini.
Cubero ha culminado un trabajo en el que ha capitaneado un equipo de ocho personas y se ha conseguido realizar algo inédito: se ha aplicado el método seguido por Peydró en su siguiente zarzuela (Rejas y votos, continuación de Carceleras) siguiendo las pautas musicales del músico valenciano. Se partía de un libreto editado en 1914 y de una grabación de una de las romanzas en pizarra y el trabajo posterior desarrollado por Cubero ha alumbrado esta reconstrucción de la música compuesta ad hoc para Carceleras, con una edición crítica del libreto «en cordobés» y concebida para ser interpretada en directo.
Partitura original de Alberto Cubero, libreto de 1914 y disco de pizarra de los años 20
La presentación del proyecto culminado ha tenido lugar en la Filmoteca de Andalucía por parte del delegado de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba, Eduardo Lucena, acompañado por el gerente de la institución, Francisco de Paula Pérez Valenzuela, Alberto Cubero y Lucía Tavira, catedrática de canto del Conservatorio Superior de Música, quien, acompañada al piano por Cubero, ha interpretado la Romanza de Soleá.
Presentación de la banda sonora compuesta para la película Carceleras
Carceleras. éxito de público y piedra angular del género lírico en la pantalla
La película, que ya había sido previamente llevada a la pantalla por Segundo de Chomón en 1910, fue un gran éxito allá donde se proyectaba. Su director, José Buchs, ya había trasladado al nitrato el año anterior la adaptación de otra zarzuela, La Verbena de la Paloma (1921), y el mismo año de Carceleras La Reina Mora, siendo el género chico uno de los temas recurrentes y de gran auge durante la época de la dictadura de Primo de Rivera, debido a su facilidad de penetración en las masas populares. con títulos como La alegría del batallón (1924), La bruja (1926) y Gigantes y cabezudos (1926), todas ellas dirigidas por Buchs o La Revoltosa (1924), El puñao de rosas y La chavala.
El desplazamiento de la actividad cinematográfica de Barcelona a Madrid a comienzos de los años 20 del siglo pasado propició que surgieran una serie de grupos económicos fuertemente conservadores que asumieron el protagonismo de la producción cinematográfica madrileña, fruto del cual se crearon productoras como Atlántida, que fue la que adaptó Carceleras. José Buchs fue un prolífico director, que también dirigió, entre otras, Diego Corrientes (1924), Una extraña aventura de Luis Candelas (1926), El dos de mayo (1927), Pepe-Hillo (1928) o Prim (1931)
Exteriores rodados en Córdoba
En un cortijo cordobés, Soledad despierta la pasión en dos hombres, lo que será motivo de desgracia para ambos cuando el novio de la protagonista, en un ataque de celos, (spoiler) mata al rival en su presencia. Amor, celos y traición son el combinado perfecto que anima la trama de la película.
Todos los exteriores de la película se rodaron en Córdoba, en tanto que las escenas interiores se rodaron en estudio en Madrid. En la película aparecen planos del Puente Romano y la Torre de la Calahorra con la Catedral al fondo, la Puerta del Espíritu Santo, Campo Madre de Dios, la Plaza del Potro, la Plaza de la Fuenseca, Santa Marina, la Plaza de Capuchinos con el Cristo de los Faroles sin la reja, la Ribera, el Triunfo de San Rafael y otras localizaciones de Córdoba que forman parte del recuerdo filmado, ya que han desaparecido para siempre.
Fotograma de Carceleras (1922)
El propio Buchs regresó a Córdoba para filmar en 1932 la primera película totalmente hablada y cantada de la cinematografía española, que no era otra que la versión sonora de Carceleras, aunque ¡ay! desgraciadamente se considera perdida y solo nos quedan como testimonio el cartel y algunas fotografías promocionales de la época que motivan a confusión, incluso a historiadores y expertos, confundiéndolas con la anterior versión de 1922.