Del Moral celebra la victoria ante el Burgos
Las distintas (y positivas) lecturas que deja el primer partido del año para el Córdoba CF
Portería a cero, goles de los máximos goleadores y otros detalles positivos marcaron el duelo ante el Burgos
El Córdoba CF arrancó 2026 de la mejor manera posible. El conjunto blanquiverde volvió a la competición liguera este sábado con una victoria solvente por 2-0 ante el Burgos, un resultado que va mucho más allá de los tres puntos y que deja varias lecturas positivas para el equipo de Iván Ania en este inicio de año.
La primera de ellas tiene un claro componente simbólico. Desde la llegada del técnico asturiano, el Córdoba no había conseguido ganar el primer partido del año natural. Ocurrió en las dos campañas anteriores, con derrotas ante el Real Madrid Castilla y el Almería, por lo que el triunfo frente al Burgos rompe esa pequeña barrera estadística y sirve para empezar el año con un impulso anímico importante.
En el apartado defensivo, el equipo volvió a mostrar solidez. La portería volvió a quedar a cero, una de los objetivos que el Córdoba se marca esta temporada y que debe ser aspecto clave para explicar su regularidad en la clasificación. El Burgos apenas encontró fisuras y el bloque volvió a mostrarse fiable, incluso en un contexto de bajas importantes.
En ataque, los nombres propios vuelven a ser los habituales. Adrián Fuentes abrió el marcador y continúa firmando una temporada notable. El delantero suma ya ocho goles y se queda a solo dos de igualar el registro que firmó Casas el curso pasado, referencia ofensiva del equipo en aquel ejercicio. Jacobo cerró el partido con el segundo tanto y también sigue dando pasos firmes en su progresión: ya lleva cinco goles y se sitúa a cuatro de los nueve que anotó la pasada campaña, confirmando su crecimiento y su peso en el frente ofensivo.
La victoria ante el Burgos también tiene reflejo en la clasificación y en la comparación con el curso anterior. A falta de un solo partido para cerrar la primera vuelta, el Córdoba CF ya ha sumado dos puntos más que a estas alturas de la temporada pasada, un dato que refuerza la sensación de que el equipo está compitiendo con mayor regularidad y solvencia.
Todo ello, además, en un contexto especialmente exigente. El Córdoba está sobreviviendo con la enfermería llena, una circunstancia que vuelve a poner en valor el trabajo del cuerpo técnico y la respuesta del grupo. A las ausencias ya conocidas se sumó la baja de última hora de Isma Ruiz, con quien no se quiso arriesgar, priorizando su recuperación en un calendario todavía largo.
En este escenario, varios futbolistas dieron un paso adelante. Pedro Ortiz y Alberto del Moral firmaron actuaciones muy sólidas, aportando equilibrio, trabajo y personalidad en el centro del campo, y demostrando que la plantilla tiene recursos para sostener el nivel competitivo pese a las dificultades.
Además, el encuentro dejó una novedad en el once inicial. Alcedo disfrutó de su primera titularidad, un movimiento que busca darle continuidad y normalidad al lateral izquierdo, una demarcación que ha vivido diferentes alternativas durante la temporada. Su presencia aportó estabilidad y abre una nueva vía para consolidar esa posición de cara a las próximas jornadas.
En definitiva, el 2-0 ante el Burgos no solo supone tres puntos importantes, sino que confirma varias tendencias positivas. El Córdoba CF empieza el año ganando, creciendo y reforzando la sensación de que el camino elegido es el correcto.