Una obra en pleno desarrollo
La construcción busca relevo en Córdoba: el sector crece pero no encuentra trabajadores
Un estudio nacional y los datos del SEPE reflejan un mercado laboral activo que no logra cubrir su demanda de mano de obra cualificada
El sector de la construcción en Córdoba presenta una aparente contradicción: crece, genera empleo y reduce el paro, pero no encuentra suficientes trabajadores para atender su actividad. Los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) correspondientes a 2025 muestran que la afiliación en el sector subió un 2,5% respecto al año anterior, hasta los 18.285 trabajadores, mientras que el paro registrado cayó un 13,6%.El dato de mayo, conocido el pasado martes, señala que la construcción sumó 49 desempleados menos, una reducción modesta comparada con la del sector servicios pero coherente con una tendencia sostenida de mejora.
Sin embargo, esa mejora convive con una dificultad estructural que patronal y sindicatos describen en términos similares, aunque con diagnósticos distintos sobre sus causas: el sector no atrae a los jóvenes y no logra retener a quienes se incorporan.
Un estudio demoscópico elaborado por AEI Xperience en septiembre de 2025 a partir de entrevistas a profesionales de distintos gremios cuantifica el problema a nivel nacional: el 49,8% de los encuestados identifica la falta de mano de obra cualificada como el principal obstáculo para crecer, por encima del coste de los materiales o la burocracia, y el 74% reconoce dificultades para encontrar personal joven dispuesto a incorporarse al oficio.
Manuel Murillo, responsable del área de formación de Construcor, corrobora ese diagnóstico. «Es una realidad con la que convivimos desde hace tiempo. Quizá no hemos sabido presentar adecuadamente el sector durante los últimos años ni hacerlo suficientemente atractivo, especialmente para la juventud», reconoce.
Murillo apunta a una imagen obsoleta del sector como parte del problema. «La incorporación de maquinaria ha reducido considerablemente la dureza de muchas tareas. Los materiales también han evolucionado. Sigue siendo una actividad en la que existe esfuerzo físico, pero ya no tiene nada que ver con la imagen que muchas personas conservan de hace décadas». A ello suma las condiciones laborales: «Contamos con un convenio colectivo que actualmente es el mejor remunerado de Andalucía. Se trabaja de lunes a viernes, en jornadas de ocho horas, y durante más de dos meses en verano se realiza jornada continua de siete horas».
Esperanza Sánchez, secretaria general del Sindicato del Hábitat de CCOO de Córdoba, no discute que el convenio es bueno. Lo que cuestiona es su aplicación real. «Una cosa es lo que dice el convenio y otra lo que ocurre realmente. Si las empresas aplicaran lo que dice el convenio, ya verías cómo habría más jóvenes que querrían trabajar en la construcción», afirma. En su opinión, el principal freno para los jóvenes no es la imagen del sector sino la falta de estabilidad: «Con los tipos de contrato que tenemos, la juventud no encuentra en la construcción una seguridad económica. No pueden independizarse, comprarse una casa o formar una vida familiar».
Contratos por obra y rotación
La temporalidad es, a juicio de CCOO, el nudo central del problema. «Muchos contratos son por obra. Cuando termina la obra, te finiquitan y tienes que esperar a que la empresa tenga otra obra o a que vuelva a llamarte», explica Sánchez. Los datos del SEPE apuntan en esa dirección: el sector generó 27.616 contratos en Córdoba en 2025, pero con solo 18.285 afiliados, una ratio que evidencia una alta rotación.
Sánchez describe además un patrón que, a su juicio, retroalimenta el problema: «Hay muchísimas empresas que contratan a jóvenes, que vienen con un contrato y luego no superan el período de prueba. Se contrata a otro y vuelta a empezar. Al final estamos haciendo que el sector no sea atractivo».
Murillo reconoce la realidad de esa rotación pero la enmarca en un proceso de transformación del sector hacia una mayor industrialización. «Cada vez llegan más elementos prefabricados: baños completamente terminados, cocinas montadas, distintos elementos constructivos que únicamente necesitan ser instalados», describe. Eso implica, añade, una mayor exigencia formativa: «Los procesos son más especializados y se requiere una mayor formación que en el pasado».
La formación, asignatura pendiente
Ambas partes coinciden en señalar la formación como palanca imprescindible, y ambas mencionan la Fundación Laboral de la Construcción como herramienta disponible. Pero Sánchez añade un matiz que explica por qué esa herramienta no siempre llega a quien la necesita: «Cuando les toca recibir esos cursos, ya no están en las empresas». La rotación, en su análisis, impide que la inversión formativa se consolide.
Murillo, por su parte, confía en la FP Dual y en vías formativas más cortas como vía de entrada al sector: «Confiamos tanto en la incorporación de jóvenes procedentes de la Formación Profesional como en otras vías formativas más cortas que permitan disponer de profesionales preparados en menos tiempo».
El estudio de referencia apunta en la misma dirección: más de la mitad de los profesionales encuestados, el 52,5%, considera necesario reforzar la formación técnica, y el 31,8% reclama sistemas de certificación oficial de la experiencia profesional.
La inmigración, presente pero insuficiente
Ante la dificultad para atraer trabajadores locales, la inmigración está actuando como relevo parcial. Murillo señala que está ayudando «aunque todavía no en la medida que sería necesaria», y subraya que el acceso al sector exige formación previa en seguridad y salud laboral independientemente del origen del trabajador.
Sánchez confirma la tendencia pero con más matices: «Ante la falta de personal nacional, sí van a trabajar en la construcción personas inmigrantes que no tienen otros medios o recursos para acceder al empleo». Y añade una reflexión que resume, a su juicio, el fondo del problema: «Si tú le preguntas a cualquier trabajador de la construcción que tenga hijos, probablemente no te va a decir que quiere que su hijo siga en el sector».
La obra civil, el subsector con peor dato de empleo en Córdoba
El dato más negativo lo protagonizó la obra civil: cayó un 6,7% en afiliación, hasta los 824 trabajadores, y un 14,5% en contratación, la mayor caída de todo el sector en el ejercicio.