De este agua no beberéRafael González

La Sección Feminista quiere a tus niños

Los talleres, impartidos por «expertas», constituyen la avanzada línea docente de una Diputación en vanguardia

Actualizada 12:55

El pasado martes el área de Igualdad de la Diputación presentó un programa «pionero» de educación sexual dirigido a niños de Infantil y Primaria con la urgente necesidad de incorporar la educación sexual de nuevo en la vida escolar (y sexual) dado que, por lo que dijo la señora delegada Doblas (IU), se ha desterrado de las aulas la educación antiheteropatriarcal de los bajos, a modo de castración afectoeducativa. Suponemos que ese destierro debió ser durante la época de Rajoy, porque en España llevan sus socios de Gobierno – los socialistas- el suficiente tiempo no solo para haber recuperado la educación afectoafectivaerótico-lúdica con perspectiva de género, sino que les han montado una fundación a los separatistas condenados, indultados y vueltos a besar. Quiero decir que han tenido tiempo, y si no, pues lo han dejado en manos de Irene Montero, que ya nos vigila los sueños rijosos a los machistas. Con sus correspondientes presupuestos y dietas.
Los talleres – de momento en este ámbito no son workshops– se llevarán a cabo en ocho colegios de la provincia y según nos explicaron han sido todo un éxito. Colas, y colas, oiga. Que en esta materia tiene su lógica, claro.
Entre los motivos expuestos están una encuesta publicada por el diario Público, según la delegada, que colocó a dicho periódico a la altura de una encíclica papal laica, y aspectos reseñables como el aumento de embarazos no deseados y el de enfermedades de transmisión sexual. Eso en el envoltorio de la caja. El resto de motivos, que presentó una fatua con voz de autoridad sexual directora del Instituto de Las Mujeres (y las Mujeras) son: explicar el amor, desmentir el amor romántico, identificar las partes del cuerpo, y todo ello desde una perspectiva de género como modo de combatir el heteropatriarcado que no nos deja llegar a casa solas y borrachas. O borrachas y solas, que no es lo mismo. Ahora escribo como mujer autopercibida, así que no me tosan.
Los talleres, impartidos por «expertas», constituyen la avanzada línea docente de una Diputación en vanguardia, que desde su hemisferio comunista se dedica a curtir agentes LGTB y formar a los chiquillos y chiquillas, zagales y zagalas, en el ars amandi de la campiña o la subbética. Las expertas son sexólogas a las que no se les conoce más formación académica y/o profesional que haber impartido varios talleres de la misma materia (claro) en foros ignotos por este redactor, porque no fui respondido a esa pregunta clave para conocer si esto es colegueo del bueno o pasteleo transversal. 15.000 euros se nos antoja además un precio de saldo para tan importante empresa formativa provincial. A las expertas no le saldrán las cuentas si además van con vehículo propio, que hasta la sexólogas usan diesel.
La señora delegada y la señora directora estuvieron acompañadas por ese quorum de rictus serio y pelo morado que son Las Colegas. A mí me parecen una suerte de sección femenina pero en comunismo 3.0. Con aires de importancia. Vigilan a tus hijos porque los quieren. Solo ellas saben lo que necesitan, qué educación es la buena y cómo deben aprenderla. Pagas tú, por cierto.
Si no fuera por esta sección feminista, el amor romántico ya nos habría matado a todes. Menos mal que están ellas para formarnos en tan importante, pero no única, materia.
La otra es luchar contra Franco.
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