Manto de la Reina de los Mártires

Manto de la Reina de los MártiresLVC

La restauración del manto de la Reina de los Mártires recupera una obra maestra del bordado de Elena Caro

La pieza fue presentada el jueves pasado a los hermanos

La Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora Reina de los Mártires ha presentado la restauración del manto de su titular mariana, una de las piezas más sobresalientes de su patrimonio artístico, tras la intervención realizada por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH). La actuación ha permitido recuperar la riqueza estética original de esta obra, ejecutada entre 1950 y 1953 en el prestigioso taller de bordados de Elena Caro, figura fundamental del bordado andaluz del siglo XX.

Confeccionado en terciopelo rojo, el manto destaca por su extraordinaria ornamentación en hilos metálicos, que dibujan un elegante repertorio de motivos vegetales de gran calidad técnica y composición armónica. Entre ellos sobresale la palma, símbolo identitario de la corporación, integrada en un conjunto que responde a los cánones del bordado clásico andaluz de mediados del pasado siglo, caracterizado por su equilibrio ornamental, su riqueza material y su profundo simbolismo devocional.

Uno de los elementos más singulares de la pieza es su blonda perimetral en malla de hilos de oro, concebida como un marco que realza el conjunto y refuerza su presencia visual. En el proceso de restauración, esta blonda ha sido reproducida fielmente por el maestro bolillero Alfonso Aguilar mediante encaje de bolillos en hilos de oro, respetando las técnicas tradicionales y la estética original, lo que ha permitido devolver al manto su integridad formal.

El paso del tiempo, el uso procesional y diversas intervenciones anteriores habían provocado importantes alteraciones que afectaban tanto a su lectura estética como a su estabilidad material. La intervención del IAPH ha permitido recuperar la viveza cromática del terciopelo, la luminosidad de los bordados metálicos y la definición de sus volúmenes, devolviendo a la obra su profundidad visual y su capacidad expresiva original.

Más allá de su valor devocional, el manto constituye un destacado ejemplo del bordado artístico andaluz del siglo XX, reflejo del alto nivel alcanzado por los talleres especializados de la época y del papel fundamental de artistas como Elena Caro en la consolidación de un lenguaje propio dentro del arte textil sacro.

El acto de presentación contó con la presencia de autoridades como el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes; el director general del IAPH, Juan José Primo Jurado; y el presidente de la Agrupación de Cofradías, Manuel Murillo, así como técnicos responsables de la intervención, miembros de la Hermandad, hermanos y devotos. Durante el mismo se puso de relieve la importancia de esta restauración, que no solo garantiza la conservación futura de la pieza, sino que permite redescubrir en toda su plenitud una obra de gran valor histórico, artístico y simbólico dentro del patrimonio cofrade cordobés.

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