Cruasanes artesanos, de Pastelería El Pegolete
El cruasán artesano XL que arrasa en esta pastelería de Córdoba
Las piezas pueden llegar a pesar hasta 200 gramos según el topping elegido
De los creadores del ‘negritaso’, ahora llegan los cruasanes XL con topping a la carta. Adán y Lorena, propietarios y manos artesanas de El Pegolete ( C. Baena, 2), lo han vuelto a hacer.
Responsables de los antojos dulces de cientos de cordobeses, la pastelería ha vuelto a convertirse en viral por su última obra: cruasanes artesanos con combinaciones atrevidas ( y deliciosas).
Se trata de piezas de 110-120 gramos de base « a los que hay que añadirle los toppings, que dependiendo de cuáles elija el cliente puede convertirse en una pieza de 150-160 gramos en algunos casos». O incluso más, «cuando le echamos fresas, por ejemplo», nos explica Adán. «Suelen comérselo entre dos, pero hay gente muy golosa que incluso repite».
El cliente puede crear su combinación favorita al instante « si me dan cinco minutos yo se lo hago en el momento» y pueden elegir entre: chocolate Dubái, kit kat, filipinos, fruta fresca, chocolate blanco, nutella, de café o de tocino de cielo « que está funcionando genial con chocolate blanco».
Los precios varían según los ingredientes: oscilan entre los 3,20-3,50 euros los básicos hasta los 4 euros las especialidades de fruta o Dubái.
Negrito relleno
Negritos rellenos
Todo nació a raíz de querer darle un cambio a la pastelería “porque queríamos apostar por productos artesanales, que hicieramos aquí. Estamos fabricando palmeras, napolitanas, cuñas de kit kat, lotus… un poco de todo y en tamaño grande", continúa Adán.
Además, este paso hacía delante les ha permitido dar una vuelta de tuerca y rellenar uno de los dulces más clásicos de la ciudad, el negrito.
Ahora a la versión XXL o más conocida como 'negritaso' (28 euros) se le puede añadir kit kat, filipinos o pistachos por 3 euros más.
Con todos estos cambios, los clientes se muestran satisfechos y así lo demuestran en sus reseñas «Famoso por sus negritos aunque no sólo son los dulces más ricos, todo lo que compres allí está para chuparse los dedos. Desde que entras en El Pegolete el olor a pan te abre el apetito sea la hora que sea».