Paciente con diabetes
La diabetes crece en Córdoba: más casos, más riesgo y nuevas herramientas para afrontarla
Los endocrinos alertan del aumento sostenido y de los diagnósticos tardíos en el Día Mundial de la Diabetes
Córdoba llega este 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes, con un panorama que preocupa a los especialistas: más casos, diagnósticos que siguen llegando tarde y un ritmo de crecimiento que afecta tanto a la diabetes tipo 1 como a la tipo 2. «La diabetes no duele, y por eso muchas veces se diagnostica tarde», explica el endocrino Ángel Rebollo, del Hospital Reina Sofía, que subraya que muchos pacientes solo buscan ayuda cuando ya presentan síntomas evidentes como sed intensa, aumento de la micción o pérdida de peso. Para entonces, la enfermedad ya está en marcha.
Rebollo recuerda que bajo la etiqueta de diabetes conviven dos realidades distintas. La diabetes tipo 1, de origen autoinmune, aparece cuando el organismo ataca las células del páncreas encargadas de producir insulina. La diabetes tipo 2, en cambio, «está más relacionada con la alimentación, la actividad física y la obesidad, y es sobre la que más herramientas tenemos para evitar que aparezca». En los últimos años ha aumentado la incidencia de ambas. En el Hospital Reina Sofía se registran cada año entre 45 y 50 nuevos casos de diabetes tipo 1 en adultos, mientras que la tipo 2 afecta, según estudios, «hasta al 12 o 13 % de la población, aunque muchos ni siquiera saben que la tienen». Ese infradiagnóstico sigue siendo uno de los grandes retos.
A esta situación se suma un estilo de vida que no ayuda. «Vivimos más rápido, con menos actividad física y peor alimentación. A veces estamos concienciados, pero nos falta pasar a la acción», afirma Rebollo. Esa falta de control deriva en complicaciones graves y evitables: «Si no se controla la glucemia, aumenta el riesgo de infartos, ictus, insuficiencia renal, pérdida de visión o necesidad de diálisis». En Córdoba, según los últimos datos del IECA, 53 personas murieron por diabetes en el cuarto trimestre de 2024, una cifra que sirve para medir el impacto real de la enfermedad.
Una de las herramientas más eficaces en el manejo de la diabetes tipo 1 son los sistemas integrados de monitorización y administración de insulina. En España los utiliza aproximadamente el 10 % de los pacientes, mientras que en Córdoba la cifra está en torno al 7 %, aunque con un progreso notable: «Hace dos años estábamos en el 4 %», señala Rebollo. En este contexto cobra especial relevancia el anuncio realizado esta semana por la Junta de Andalucía, que garantizará acceso universal a los sensores de glucosa y bombas de insulina para todos los pacientes candidatos dentro del sistema público, una medida que previsiblemente acelerará la adopción de estas tecnologías.
La prevención es clave
La visión desde el ámbito privado coincide en la necesidad de intensificar la prevención. El doctor Rafael Palomares, jefe de Endocrinología y Nutrición del Hospital Quirónsalud Córdoba, recuerda que hasta un 70 % de los casos de diabetes tipo 2 «se podrían evitar con buenos hábitos: ejercicio físico y, sobre todo, comiendo bien, siguiendo la dieta mediterránea». Palomares advierte que la enfermedad afecta ya a casi el 14 % de la población española y al 15,3 % de la andaluza, y que «uno de cada tres pacientes no sabe que la tiene».
El especialista subraya la importancia del bienestar emocional en el control de la enfermedad: «Es tan importante como controlar el azúcar o la medicación». También insiste en los cribados: «Es recomendable hacerse una glucemia en ayunas a partir de los 40 años y repetirla cada tres años si no hay factores de riesgo, o anualmente si existen antecedentes familiares, tensión alta, obesidad o dislipemia».