Pie con gota
La gota afecta ya a uno de cada 25 adultos en España
El Hospital Quirónsalud Córdoba destaca que la dieta mediterránea, el diagnóstico precoz y el tratamiento ayudan a prevenir las crisis
La gota afecta ya a uno de cada 25 adultos en España y continúa aumentando como consecuencia del envejecimiento de la población y del incremento de factores de riesgo como la obesidad, el síndrome metabólico o la enfermedad renal crónica. Especialistas del Hospital Quirónsalud Córdoba han advertido de que esta enfermedad, la forma más frecuente de artritis inflamatoria en adultos, puede controlarse con un diagnóstico precoz, el tratamiento adecuado y unos hábitos de vida saludables.
Según explica la especialista en Reumatología del centro hospitalario, Amalia Gil, la enfermedad afecta aproximadamente al 2,5-3% de la población adulta y es más frecuente en hombres a partir de los 40 años y en mujeres tras la menopausia. La reumatóloga recuerda que «muchos pacientes siguen sin ser diagnosticados o reciben un tratamiento insuficiente, lo que favorece la aparición de brotes dolorosos y complicaciones articulares a largo plazo».
La gota está provocada por el depósito de cristales de ácido úrico en las articulaciones. Aunque existe un componente genético importante, el estilo de vida y, especialmente, la alimentación desempeñan un papel determinante tanto en su aparición como en su evolución.
En este sentido, Gil señala que los alimentos ricos en purinas de origen animal, como las carnes rojas o los mariscos, favorecen la producción de ácido úrico. A ello se suma el consumo de alcohol —especialmente cerveza— y de bebidas azucaradas con fructosa, factores que la evidencia científica relaciona con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
Por el contrario, diversos estudios apuntan a un efecto protector del café, los lácteos bajos en grasa, la vitamina C y las cerezas. Asimismo, las personas que siguen una alimentación vegetariana, especialmente lacto-ovo-vegetariana, presentan niveles más bajos de ácido úrico y menor riesgo de padecer gota.
La especialista destaca especialmente los beneficios de la dieta mediterránea. Este modelo alimentario, basado en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y aceite de oliva, con un menor consumo de carnes rojas y alimentos ultraprocesados, no solo ayuda a reducir el riesgo de hiperuricemia y de gota, sino que también mejora otros factores asociados, como la inflamación, la resistencia a la insulina y el riesgo cardiovascular.
Qué alimentos conviene evitar
Por su parte, la nutricionista del Hospital Quirónsalud Córdoba, Lourdes de la Bastida, insiste en que las recomendaciones nutricionales deben centrarse en reducir el consumo de alimentos ricos en purinas de origen animal, limitar el alcohol y evitar las bebidas azucaradas, al tratarse de los factores dietéticos con mayor respaldo científico en su relación con la enfermedad.
La especialista aclara además que no existe evidencia que justifique eliminar el tomate de la dieta, pese a que algunos pacientes lo consideran un desencadenante de las crisis. Del mismo modo, recuerda que, aunque algunas legumbres y verduras contienen purinas, los estudios actuales muestran que su consumo no incrementa de forma significativa el riesgo de padecer gota, ya que los beneficios de la fibra, la vitamina C y otros compuestos de origen vegetal compensan ese contenido.
De la Bastida subraya también que no basta con eliminar determinados alimentos, sino que es la calidad global de la alimentación la que influye en la evolución de la enfermedad. Una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales puede resultar protectora, mientras que una alimentación vegetariana basada en productos ultraprocesados, bebidas azucaradas o harinas refinadas pierde esos beneficios.
Ambas especialistas concluyen que el control de la gota requiere un abordaje integral que combine el tratamiento médico con hábitos saludables. Mantener un peso adecuado, realizar ejercicio físico de forma regular, seguir una alimentación equilibrada y garantizar una correcta hidratación contribuyen a reducir las crisis y mejorar la calidad de vida de los pacientes.