La ministra de Sanidad, Mónica García
Comunidad de Madrid
Una treintena de niños con leucemia en Madrid se tratan con el fármaco que Mónica García no financia
Este jueves, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante el Pleno de la Asamblea acusó al ministerio de Sanidad de negar un fármaco sanitario a niños con cáncer. Unas declaraciones a las que rápidamente reaccionó la ministra del ramo, Mónica García, acusando a la dirigentes popular de estar esparciendo un «bulo». Pero, ¿qué ocurre realmente con ese medicamento?
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, se ha esforzado por arrojar luz sobre este asunto, mientras la ministra ha intentado embarrar y ocultar que, efectivamente, el ministerio no financia este fármaco que sirve para tratar la leucemia linfoblástica agua tipo B en niños y en, en algunos casos, en adultos. Sin embargo, ese fármaco sí lo pueden comprar los hospitales pero, eso sí, a través de las comunidades autónomas y no del departamento que dirige la líder de Más Madrid.
Precisamente, es en el hecho de que los hospitales sí pueden acceder a ese fármaco -comprándolo como si fuera un medicamente extranjero, según aclara Matute- en el que se escuda la ministra para decir que Ayuso miente al decir que «niegan el fármaco sanitario a los niños con cáncer». La realidad es que los niños sí pueden tener acceso a ese fármaco pero la realidad también es que no lo tienen gracias al Sistema Nacional de Salud que no lo financia, sino gracias a los gobiernos autonómicos que lo compran a demanda de los hospitales.
Así, tal y como afirma la consejera de Sanidad de Madrid, García «denegó fijar los precios de ese fármaco por causas presupuestarias del Sistema Nacional de Salud, no lo denegó porque no estuviera indicado». «Lo que está diciendo ahora es que sí que se está comprando en los hospitales. Claro, a costa de las comunidades autónomas y como algo especial, como un tratamiento compasivo que sirve para salvar vidas», abunda Matute que deja claro cual es la pretensión de Madrid que no es otra que ese fármaco se incluya en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud y que lo financie el ministerio.
En este punto, Matute reitera que son las comunidades autónomas las que compran ese medicamento para los pacientes que lo necesitan, en concreto en Madrid, treinta. «En esos casos seleccionados, sólo eso les puede salvar la vida, mientras que el ministerio no está haciendo nada, no lo tiene en la cartera, no lo financia», lamenta.
Las críticas de Mónica García
«Ayuso no sabe lo que está diciendo. Está hablando de un medicamento que sólo ha visto en titulares falsos. Este tratamiento para la leucemia infantil ya se está comprando en hospitales desde hace años administrándoselo a quienes lo necesitan. Otros pacientes ni siquiera tienen esa indicación y necesitan otro tipo de tratamientos», lanzaba Mónica García en un vídeo difundido a través de sus redes sociales para defenderse de las acusaciones de la presidenta autonómica.
«La decisión no es mía y tampoco es nueva. Se tomó en 2017 bajo un Gobierno del Partido Popular cuando la farmacéutica pedía un precio abusivo. Ahora estamos negociando una compra centralizada para garantizar el mejor precio», ahondaba, reconociendo así que, efectivamente, en la actualidad el Sistema Nacional de Salud no financia ese fármaco.
«Financiar medicamentos y ampliar su uso clínico no es gratis. Para eso sirven los impuestos, esos impuestos que usted persona a los millonarios, esos impuestos que su pareja defrauda porque no llega a fin de mes con las comisiones de Quirón», agregó, antes de sentenciar que, a pesar de Ayuso, «España es de los pocos países que ha aumentado la financiación de medicamentos innovadores, más que otros países con mayor PIB per cápita».
A la afirmación de Ayuso de que es «el fármaco principal», García afirmó que «no es el fármaco principal», aunque, según la explicación de Matute sí lo es para determinados pacientes, tres decenas en Madrid para ser concretos.
«El cáncer infantil es complejo y requiere un enfoque multidisciplinar, con diferentes tratamientos basados en la evidencia científica. No ayuda nada convertir a los pacientes en munición política a través de bulos», concluyó la ministra.