La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute
Entrevista a la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid
Fátima Matute: «Los 60 millones que Mónica García da a la OMS servirían para tratar a 700 enfermos de cáncer»
La consejera de Sanidad de Madrid analiza la «deficiente» gestión del Gobierno de la crisis de Muface y critica a una ministra de Sanidad «sectaria»
El grito desesperado de enfermas de cáncer a Mónica García para que financie su medicación: «Nos morimos»
Entre acto y acto en una frenética agenda, la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, repasa desde la redacción de El Debate la actualidad de su negociado, los estragos que, a su juicio, está ocasionando la gestión de Mónica García al Sistema Nacional de Salud y cómo Madrid trata de hacer frente a una ministra demasiado ideologizada.
Además, opina sobre la crisis de Muface y cómo le ha hecho frente un Gobierno partido en dos entre Sumar y PSOE, los esfuerzos que está haciendo su Consejería para ayudar a los enfermos de ELA y qué hay que hacer para reducir las listas de espera.
— ¿Qué opina de la gestión que ha hecho el Gobierno de la crisis de Muface?
— Muestra el fracaso y la fractura que hay en el Gobierno. Me entristece, porque después de tres meses han vuelto al punto que deberían haber tomado desde el inicio. Se han enredado en un debate sectario por parte del Ministerio de Sanidad que demuestra que Mónica García está instalada en una ideología que no le permite ver la realidad. No habla con el ministerio de Función Pública, algo que deberían haber hecho porque han tenido en un limbo a 1,5 millones de usuarios que han sufrido pensando que podían perder a su médico. Óscar López se vanagloria ahora de que lo ha conseguido pero no, perdona, ha sido un absoluto fracaso porque después de tres meses has tenido que hacer lo que te decían inicialmente todos los actores implicados. Con todo, en Madrid, teníamos claro que no íbamos a dejar de lado a estas personas porque Muface no es un privilegio, es una condición laboral, un derecho adquirido desde hace muchísimo tiempo.
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute
— ¿Qué le parece esa fractura que hay entre los ministerios de Mónica García y Óscar López?
— Los dos gobiernan desde la oposición. Están enfermos contra Isabel Díaz Ayuso. No pueden soportar que haya ganado por mayoría absoluta. Y tanto la ministra, que estaba anteriormente en la Asamblea y que perdió contra ella, como ahora Óscar López, que erige como candidato –yo creo que bastante débil– en la Comunidad de Madrid, están focalizando sus esfuerzos en ir contra la presidenta y contra Madrid y eso les desvía de gestionar.
Además, vemos la fractura clara de Sumar con el PSOE, no solo entre García y López, sino también con Carlos Cuerpo y Yolanda Díaz. Es una pena porque esto va en contra de España y de los ciudadanos, porque no gobiernan, están resistiendo y hay una lucha interna de sables que no beneficia a nadie.
— El ministerio de Sanidad está renunciando a financiar los medicamentos para combatir algunos tipos de cáncer.
— Eso es algo que nos entristece mucho, porque los pacientes no tienen tiempo de malas gestiones políticas. Ya hicimos una lucha porque no aprobaron el fármaco para tratar el cáncer metastásico de mama, que siguen sin aprobar. Y ahora tenemos la noticia de que el fármaco para tratar la leucemia linfoblástica aguda tipo B, sobre todo en niños, no lo financia porque no es rentable. Le va a dar 60 millones a la OMS, pero no puede invertir ese dinero en nuestro Sistema Nacional de Salud para salvar vidas. Podríamos tratar a 700 pacientes con esos 60 millones.
Con lo cual, insisto, la ministra adolece de una falta de gestión, de una falta de principios y de una pulsión sectaria que la alejan de la realidad y no le permiten pensar ni siquiera como profesional sanitaria. No obstante, en la Comunidad de Madrid, fuera de esa normativa, como la Agencia Europea del Medicamento lo ha aprobado, nosotros, con nuestros recursos, vamos a tratar a esos pacientes para que nadie pueda perder la oportunidad de tratarse y de salvar su vida.
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute
— Recientemente, también ha criticado el borrador del Estatuto Marco elaborado por el Ministerio de Sanidad.
— El Estatuto Marco tiene 20 años de vida y había que rehacerlo. Pero claro, si hemos esperado 20 años, hagámoslo bien. Sin embargo, la ministra ha conseguido poner en su contra a todos los actores, de todo tipo de ideología, porque nadie está de acuerdo con las cosas que ha dicho. Por ejemplo, con la exclusividad de puestos de responsabilidad en la salud, a pesar de que la idiosincrasia de la profesión sanitaria es poder compatibilizar pública y privada, dentro de una base ética. Obviamente, hay que premiar la excelencia y perseguir la indolencia, pero la ministra está exigiendo para los demás, algo que ella no cumple porque está compatibilizando su cargo de ministra con una cargo en la OMS a la que, además, regala esos 60 millones que podrían salvar vidas.
— Usted se ha manifestado en contra de un registro de médicos objetores de conciencia para practicar abortos pero, al mismo tiempo, alega que hay que «proveer ese servicio». Aunque se excede de sus competencias, si tuviera la posibilidad, ¿le gustaría que ese «servicio» del aborto no se proveyera?
—Nosotros tenemos que cumplir la ley, pero también trabajamos mucho en la prevención. Hay que educar e informar y una de nuestras grandes líneas estratégicas en salud pública es educar en hábitos saludables y prevención. Hay que educar en la utilización de métodos anticonceptivos para prevenir no solo las ETS, que están aumentando de forma exponencial, sino los embarazos no deseados porque la mayoría de los abortos se piden por este tipo de embarazos y un aborto siempre es un fracaso.
Sobre la objeción de conciencia, obviamente la vocación de un médico siempre es salvar vidas y no le puedes obligar a quitar una vida. Y yo voy a proteger no solo a los médicos, también a las enfermeras e incluso administrativos. Nos han pedido que no quieren participar por motivos éticos, filosóficos, morales... no solo religiosos. Esa es mi obligación y esas listas lo único que hacen es demonizar a esas personas, no tiene ningún sentido, porque además tú puedes negarte, incluso en el último segundo, antes de realizar cualquier procedimiento que va a lesionar una vida.
La consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute
— Madrid está especialmente volcado con la ELA, ¿a qué se debe y qué iniciativas se están poniendo en marcha?
— Cuando Ayuso me eligió como nueva consejera me di cuenta de que ella pensaba en resolver los problemas de los madrileños y estaba muy interesada en el ELA, en esos pacientes frágiles y vulnerables que estaban abandonados y nos pusimos en marcha desde el primer día con este tema. Frente a una Ley ELA cuya aprobación se retrasó por parte del Gobierno central y que, una vez aprobada, es un papel que no sirve de nada ni da recursos ni facilita la vida en los pacientes, en Madrid estamos actuando y haciendo cosas. Ya tenemos muchas acciones concretas. Trabajamos en red con todos los hospitales para tener procedimientos homogéneos para tratar a estos pacientes y a sus familias.
Tenemos cinco unidades ELA de excelencia para dar un tratamiento con equidad a cualquier paciente, independientemente del lugar de Madrid donde esté y de su nivel socioeconómico, que se complementan con ese centro diurno que es el Hospital Enferma Isabel Zendal donde, además de avanzar en la investigación de la enfermedad, ya hemos acogido a cientos de pacientes en distintos grados de evolución.
— ¿Cuáles son las nuevas infraestructuras sanitarias que tienen proyectadas en la Comunidad de Madrid?
— Dentro de poco empezaremos con uno de nuestros grandes proyectos, la Ciudad de la Salud. Vamos a empezar con la central técnica que es el corazón de la energía para desarrollar toda la parte asistencial, de investigación y universitaria. Luego la zona de terapia, para llevar a la población el tratamiento más preciso y certero. Por otra parte, seguiremos con la reforma de muchos hospitales, como el Gregorio Marañón y el Hospital Clínico San Carlos, sin olvidar todos los centros de salud. Tenemos un plan específico sobre ellos porque, además de los 34 nuevos centros de salud que van a estar construidos al final de la legislatura, hay que hacer una labor de mantenimiento, de puesta al día, incluso de remodelación, porque tenemos muchas estructuras que vienen de muy atrás.
— ¿Qué hay que hacer para reducir las listas de espera?
— No solo es que falten profesionales sanitarios, que también, sino que hay que optimizar los procesos de cómo trabajamos. Esas son las dos líneas en las que estamos trabajando. Primero, en tratar de consolidar los profesionales que tenemos y en captar nuevos y, luego, en optimizar todos los procesos de cómo trabajamos, porque, a veces, hacemos cosas que son poco eficientes y, haciéndolo de otra forma, mejoraríamos también las listas de espera y nos quitaríamos trabajo insatisfactorio para los profesionales. En ese sentido, hacemos sinergias con gente experta en escuelas de negocios o en distintos tipos de gestión de procesos.
Con esto conseguimos que Madrid sea la comunidad que menos tiempo de lista de espera quirúrgica tiene, estamos en 47 días frente a la media de 121, pero no nos conformamos porque, además, eso es una media y puede haber desviaciones. Miramos caso por caso, porque los datos muchas veces se miran de forma torticera diciendo que en Madrid se supera el millón de pacientes en lista de espera, pero, claro, aquí somos 7 millones de población. Entonces, el dato macro de cuánta gente hay en una lista de espera no es el importante. Lo que importa es cuánto tiempo estás dentro. Si tú tardas 47 días en operarte, pues eres eficiente con 1 millón. Si tú tienes 100 pacientes en lista de espera, pero tardas 121 días, no eres eficiente.