Fuente Egipcia en el parque de El Retiro
Este es el otro monumento egipcio de Madrid que está dentro del Retiro
Para la zona del Estanque Grande, González Velázquez diseñó tres elementos principales: el Embarcadero Real, la Fuente Egipcia y una gran columna en honor a Fernando VII
Madrid cuenta con dos monumentos egipcios. El más famoso de ellos es el Templo de Debod, un regalo que hizo Egipto a España para evitar que quedara inundado tras la construcción de la gran presa de Asuán. La capital además cuenta con otro monumento de este estilo. Cerca del estanque del Retiro se encuentra la Fuente Egipcia del Dios Canopo, un proyecto del arquitecto Isidro González Velázquez que se diseñó en nuestro país y que es de estilo neoegipcio.
La construcción de la Fuente Egipcia se enmarca dentro del proyecto de rehabilitación del Sitio del Buen Retiro, una iniciativa impulsada por el Rey Fernando VII y encomendada a Isidro González Velázquez.
Esta antigua propiedad de la Corona, que dio origen al parque actual, sufrió importantes daños durante la Guerra de la Independencia, debido a que fue utilizada como cuartel general por las tropas napoleónicas.
Para la zona del Estanque Grande, González Velázquez diseñó tres elementos principales: el Embarcadero Real, la Fuente Egipcia y una gran columna en honor a Fernando VII.
Sin embargo, solo las dos primeras fueron construidas, y el embarcadero fue demolido a principios del siglo XX para dar paso al Monumento a Alfonso XII, que años más tarde fue derruida y solo quedó la Fuente Egipcia.
El proyecto de la fuente fue diseñado en 1819, aunque su finalización se demoró hasta 1850 debido a varios retrasos en las obras. La ejecución estuvo bajo la dirección del arquitecto Alfonso Rodríguez, discípulo de González Velázquez.
Fuente Egipcia del Retiro
Diseño de la Fuente Egipcia
La Fuente Egipcia fue erigida en la orilla sur del Estanque Grande del Buen Retiro, situándose en el centro de la ribera con el propósito de disimular un depósito de agua al que está adosada.
En su origen, formaba parte de un conjunto más extenso que se ha visto alterado con el tiempo, ya que los pabellones laterales que la acompañaban desaparecieron y en su lugar se han construido varios quioscos de hostelería.
Dado que la fuente se encuentra unida al depósito, su diseño adopta una estructura mural, similar a una fachada. Presenta un frontón en cuyo centro se abre una hornacina que alberga un vaso canopo estrigilado, un recipiente funerario del Antiguo Egipto utilizado para conservar las vísceras de los difuntos tras ser embalsamadas.
Este elemento descansa sobre un pedestal, donde se encuentra un grifo que vierte agua en un pilón circular ubicado en la base.
A los lados de la fuente se levantan dos pedestales sobre los que reposan sendas esfinges, colocadas de manera simétrica y enfrentadas. En el centro, otro pedestal sostiene un fragmento de columna clásica, que en su día servía de base para la estatua de Osiris que coronaba el conjunto y que se ha perdido.
Una de las esfinges de la Fuente Egipcia del Retiro
Estilo neoegipcio
Es probable que González Velázquez tomara como referencia las obras egipcias y de estilo neoegipcio que pudo estudiar en Roma durante su formación en Italia. En la Villa Borghese y la Villa Albani se conservan vasos canopos flanqueados por esfinges, que pudieron servirle de inspiración.
Uno de los rasgos más distintivos de la Fuente Egipcia es la variedad cromática de sus materiales. Su muro frontal combina el rojo del ladrillo con el gris del granito, mientras que el pedestal central, también de granito, presenta un tono anaranjado.
Por su parte, el vaso canopo está tallado en granito rosado, y las esfinges, originalmente de yeso, fueron sustituidas en 1995 por réplicas de caliza blanca debido a su deterioro.