Plaza Mayor de Madrid ajardinada

Plaza Mayor de Madrid ajardinada

Madrid

Cuando la Plaza Mayor estaba ajardinada en 1879: la idea que ha quedado en el olvido por este motivo

Esta céntrica plaza ha acogido desde mercadillos a conciertos o hasta las primeras fiestas de San Isidro

Madrid tiene una larga historia que se pueden recordar a través de sus bares y restaurantes castizos. Estos locales guardan fotografías antiguas de la capital que muestran otro aspecto de la ciudad antes de la gran reforma urbana que se ha ido consolidando conforme han pasados los siglos. En una de estas instantáneas de un bar del centro se ve la Plaza Mayor en 1879 ajardinada, completamente distinta a la que hoy se puede ver. Este emblemático espacio ha tenido usos de lo más variados a lo largo de sus años.

La Plaza Mayor ha acogido desde mercadillos a conciertos o hasta las primeras fiestas de San Isidro. Sus 120 metros de largo y 94 de ancho hacen que este enclave sea perfecto para acoger grandes eventos.

Hace cuatro siglos, el arquitecto Juan Gómez de Mora proyectó dicha plaza por encargo de Felipe III en una laguna desecada a las afueras de la ciudad. Por aquel entonces se llamaba Plaza del Arrabal y acogía el mercado al aire libre de la ciudad.

El cronista de la Villa, Pedro Montoliú, explica que el Rey Felipe III «pensó la plaza principalmente como lugar donde celebrar espectáculos, procesiones y actos públicos sin que tuviera que desplazarse lejos, ya que su residencia estaba próxima».

El antiguo mercado continuó en la Plaza Mayor, pero se reservó a los bajos de la zona. Además, a pesar de estar prohibida desde 1599 la venta ambulante por orden del Consejo de la Villa, esta nunca llegó a desaparecer, y la Plaza Mayor se seguía ocupando por tenderos.

La Plaza mayor de Madrid durante un festejo taurino

La Plaza mayor de Madrid durante un festejo taurino

Ya en el siglo XVIII fueron expulsados definitivamente y dieron lugar a una nueva ubicación, el Rastro de Madrid. En la actualidad, el mercadillo navideño es el heredero directo de este mercado del siglo XVI.

La Plaza Mayor destacó también por acoger todo acto religioso de renombre que se celebraba en Madrid. Así, en 1620, el primer evento importante es el 15 de mayo para celebrar la beatificación de San Isidro. Hubo 56 estandartes, 78 cruces, mascarada, danzas, fuegos artificiales, una justa poética organizada por Lope de Vega…

La Plaza Mayor ha mantenido carácter de recinto cultural desde su nacimiento. Y es que el Rey Felipe III, en aquellas primeras fiestas del 15 de mayo, encargó a Lope de Vega que organizase en la plaza unas justas poéticas en las que escritores de renombre compitieron.

Mercadillo en la Plaza Mayor de Madrid

Mercadillo en la Plaza Mayor de Madrid

Este resquicio cultural se mantiene en la actualidad. Los Veranos de la Villa han tenido durante varios años sus escenarios en esta céntrica plaza.

Durante varios veranos de los años ochenta, el productor y director teatral Antonio Guirau ambientó toda la plaza como un gran escenario que recreaba distintas épocas, desde el Madrid de los Austrias a los festivos años 20.

Además, son innumerables los conciertos que se han celebrado en la Plaza Mayor desde la entrada de los 2000, desde la Novena de Beethoven a éxitos del pop, desde músicas regionales a rock alternativo, todos los géneros han tenido cabida entre sus cuatro fachadas.

La Plaza Mayor también ha sido escenario de corridas de toros. La Guardia Real se colocaba con lanzas alrededor de la plaza, y en el centro se toreaba a caballo. «Había una auténtica pelea por los balcones cercanos al balcón real, y los precios estaban regulados», explica el cronista de la Villa.

Los festejos taurinos tuvieron lugar en la Plaza Mayor con regularidad hasta que en 1846 se celebró el último, con motivo de la doble boda real de Isabel II y su hermana la infanta María Luisa.

Vistazo de la Plaza Mayor como un aparcamiento

Vistazo de la Plaza Mayor como un aparcamiento

Jardines de la Plaza Mayor

La llegada del siglo XIX trajo la hermana Puerta del Sol, de tal modo que la Mayor dejó de ser el centro de de festejos y adquirió otros usos. A mediados del siglo pasado se decidió que albergara un jardín para darle un aspecto afrancesado, pero en 1935, se le encarga al arquitecto Fernando García Mercadal que devuelva el conjunto urbano a su estado anterior y primigenio.

Desde ese momento hasta la actualidad no se ha visto un árbol en la Plaza Mayor. Después del jardín, este céntrico enclave se convirtió en una «central de la que partían las cabeceras de muchas líneas de tranvías. Más tarde, se decidió que era un sitio ideal para hacer un aparcamiento», subraya Montoliú.

Plaza Mayor de Madrid.

Plaza Mayor de Madrid.Ayuntamiento de Madrid

Hasta la construcción de un aparcamiento subterráneo, entre 1967 y 1969, la Plaza Mayor tendría un uso a modo de estacionamiento de vehículos, como muestran las fotografías de la época. Posteriormente, ya en los años 70, su explanada pudo volver a utilizarse para encuentros, festejos y mercadillos, como se utiliza en la actualidad.

Entre los motivos por los que no hay árboles en la Plaza Mayor se encuentra que su historia siempre ha estado precedida porque ser una explanada. Además, en la actualidad se celebran grandes eventos que dificultarían las actuaciones policiales.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas