Lugar del suceso en el hotel okupa de San Blas
Nueva reyerta en el hotel okupa de San Blas en Madrid: el clan de los Maya irrumpe con un arsenal
La Policía pudo detener a los once asaltantes a los que se les acusa de un delito de tenencia ilícita de armas y amenazas graves
El hotel okupa de San Blas ha vuelto a ser foco de violencia. En esta ocasión, 11 personas del clan de los Maya amenazaron a varios okupas con matarlos y tirarles la puerta abajo. Tal y como informa el diario ABC, la Policía se presentó en el inmueble y los asaltantes se montaron en dos coche para huir, pero los agentes les pudieron detener.
Los Maya comentaron que «habían okupado el piso de una amiga y habían ido para recuperarla». Durante la inspección se encontraron un cuchillo de cocina de grandes dimensiones y una navaja.
Los agentes de Policía interrogaron a los dos denunciantes, okupas del hotel de San Blas, que estaba asustado porque «estuvieron a punto de matarles».
«Llegamos a esta vivienda hace diez días, tras pagar 2.000 euros a otro tipo que nos dio las llaves. Los gitanos han empezado a aporrear la puerta amenazando con cortarnos el cuello», explicaban los dos okupas.
Una vecina del hotel okupa confirmó la violencia con la que habían llegado los Maya, todos varones y entre los que había padres, hijos, hermanos, primos...
La Policía pudo detener a los once asaltantes a los que se les acusa de un delito de tenencia ilícita de armas y amenazas graves.
El clan de los Maya debe su nombre a Francisco Maya Silva, conocido como el 'Gordo Maya'. Fue secuaz del Samuelillo, está siendo juzgado este mes de julio y, entre otros asuntos, se encuentra en la cárcel por un tiroteo en el que dejó con una lesión medular a su víctima.
Según los datos del catastro, el hotel okupa se construyó en el año 2009 y la parcela donde se levanta tiene una superficie de 11.243 metros cuadrados, de los cuales 6.602 m² son del inmueble.
El edificio se divide en cinco plantas y en la actualidad luce un aspecto poco cuidado. Muchas ventanas no tienen cristales y han sido tapiadas, la ropa luce en la fachada principal del inmueble y en el patio interior hay unas chabolas donde viven varias personas.