Sede del Ayuntamiento de Rivas
El PP acusa a la alcaldesa comunista de Rivas de recurrir a «ingeniería financiera» para tapar su «pésima gestión»
El Partido Popular ha sido tajante: votó en contra del Plan Económico Financiero y se desmarcó por completo de cualquier responsabilidad en la situación actua
El Ayuntamiento comunista de Rivas Vaciamadrid ha tenido que elaborar y presentar un Plan Económico Financiero (PEF) tras haber incurrido en incumplimientos de la Regla de Gasto y de Estabilidad Presupuestaria, según se debatió en el pleno celebrado el pasado 26 de junio. El detonante: un desequilibrio económico-financiero que, según la oposición, responde a una gestión deficiente del equipo de Gobierno liderado por la alcaldesa Aída Castillejo.
El Partido Popular de Rivas Vaciamadrid, a través de su portavoz, Janette Novo, ha manifestado su profunda preocupación por lo que califican como un quebrantamiento de la normativa fiscal, y ha denunciado una serie de prácticas que tildan de «ingeniería financiera» y «maquillaje contable», realizadas con el objetivo de encubrir la situación económica real del municipio.
«Por mucha ingeniería financiera que hagan, este barco hace aguas por todos lados y deben rendir cuentas ante los vecinos», declaró Novo.
Uno de los puntos más polémicos ha sido la solicitud de un préstamo de 10 millones de euros al banco BBVA, que, según el PP, ha servido para cubrir inversiones que deberían haberse financiado con recursos ordinarios. Esta operación, denuncian, incrementa la deuda de los vecinos ripenses y falsifica la imagen financiera del consistorio al mantener un supuesto superávit y remanente de tesorería que, en realidad, se ha conseguido no ejecutando partidas presupuestarias fundamentales.
«No hagan trampas al solitario», advirtió Novo. «Si hoy el Ayuntamiento tiene superávit es porque ha dejado de ejecutar partidas y ha endeudado a los ripenses».
Otro eje central de las críticas se centra en la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV). Según el Partido Popular, el Ayuntamiento ha ocultado desde 2021 controles financieros que evidenciaban la delicada situación económica de la EMV. Como respuesta, el Gobierno habría optado por: Realizar ampliaciones de capital, proceder a compensaciones de créditos, y aplazar deuda.
Todo ello con impacto directo sobre las cuentas municipales y en contradicción con las normativas de estabilidad presupuestaria.
Novo advirtió que esta serie de operaciones no solo han distorsionado la contabilidad, sino que han generado perjuicios económicos cuantificables para el municipio. Entre ellos:
Descapitalización del patrimonio municipal, al anotar ingresos ficticios posteriormente anulados sin respaldo presupuestario.Sobrecostes por intereses moratorios superiores al 12%, reconocidos judicialmente a ciertos proveedores.Riesgo de concurso de acreedores, enmascarado con dividendos ficticios y la sobrevaloración de activos de la EMV.
Rechazo del Plan Económico Financiero
El Partido Popular ha sido tajante: votó en contra del Plan Económico Financiero y se desmarcó por completo de cualquier responsabilidad en la situación actual.
«El Partido Popular no es el salvavidas del Gobierno», concluyó Novo. «No vamos a ser cómplices ni a blanquear su pésima gestión.»
En definitiva, la oposición sostiene que el Plan Económico Financiero no es una solución estructural, sino un parche ante un modelo de gestión ineficiente, opaco y endeudador. La formación exige responsabilidades políticas y mayor transparencia ante lo que consideran una amenaza para la estabilidad económica del municipio.
El Ayuntamiento, con un presupuesto de 152 millones de euros, deberá ahora implementar este Plan Económico Financiero bajo la supervisión de los órganos de control fiscal pertinentes.