Fachada del Teatro Barceló

Fachada del Teatro BarcelóComunidad de Madrid

La historia del Teatro Barceló: uno de los referentes nocturnos que tendrá que cerrar por incumplir el aforo

Son muchas las curiosidades que guarda este sitio peculiar, más allá de las anécdotas personales, y risas entre copas que se ha llevado cada uno de los visitantes

El Teatro Barceló ha sido protagonista de múltiples críticas en los últimos días a causa de su reciente cierre por incumplir con el aforo. Tras varios años de historia en la capital, sobrevivir a la imparable Movida Madrileña, de la que ahora tan sólo queda el recuerdo; y ser hogar del cine y la vida nocturna de la capital, el Teatro Barceló ha sido siempre uno de los grandes referentes del centro de Madrid cada vez que hablamos de entretenimiento.

Muchas son las curiosidades que guarda este sitio peculiar, más allá de las anécdotas personales, y risas entre copas que se ha llevado cada uno de los visitantes de este sitio a lo largo de las décadas.

El ahora Teatro Barceló, no ha sido siempre el que conocemos a día de hoy. En el año 1930 se hospedó primero, en este edificio, el acuñado Cine Barceló, cuyo nombre hace referencia al marino Antonio Barceló, quién da nombre a la calle donde se ha ubicado el local hasta el día de hoy. Sin embargo, en su sótano se alojaba ya una sala de fiestas más reducida, que posteriormente se apoderaría de toda la construcción.

La arquitectura del edificio está inspirada en el estilo del Art Decó, de la convención parisina de 1925, que Gutierrez Soto trajo a España. Esta construcción se unió a muchas otras obras de la capital, realizadas por la generación de arquitectos del 25, que buscaban generar una revolución en el estilo urbano de la época, mediante diseños con estructuras curvas, futuristas y una simplicidad estética, en cuanto al color se refiere.

Luego de más de cuarenta años dedicado a las proyecciones cinematográficas, el Cine Barceló cerró sus puertas, pero como podéis imaginar, no fue de forma definitiva. El famoso cine recicló su espacio para dar paso al teatro, que permaneció allí desde 1975 hasta cuatro años después, en el que mantuvo siempre su sala de fiestas abierta al funcionamiento de la noche madrileña, como un preámbulo a lo que se transformaría años después.

Discoteca Teatro Barceló

Discoteca Teatro BarcelóEuropa Press

Al bajar por última vez el telón del teatro, se inauguró Pachá, la discoteca por excelencia de la movida madrileña en los inicios de los 80.

La llamada movida madrileña, fue una revolución cultural en el estilo de vida de los jóvenes de la capital y un auge en la cultura Pop española, que llenó de modernidad las calles de Madrid y el resto del país; en la que tuvo un papel clave la llegada de distintas corrientes musicales como el Punk y el Rock, que innovaron la industria musical en las postrimerías del régimen anterior.

La nueva discoteca Pachá, en el edificio de siempre, se convirtió en el epicentro de la vida nocturna, dando la bienvenida a íconos de la escena musical, tales como los Rolling Stones o Prince, además de multiplicidad de celebridades, desde locales hasta internacionales, en aquel famoso cielo de Pachá, de las que se recuerdan aún las visitas de íconos como Andy Warhol, o miembros de la realeza europea y española, como la princesa de Mónaco o la Infanta Cristina; lo que generaba cierta semejanza y nos recuerda también, a la famosa discoteca internacional Studio 54 de la ciudad de Nueva York.

Este edificio histórico fue nombrado Bien de Interés Cultural (BIC) de la Comunidad de Madrid en el año 2023, donde se destacó la conservación de su estructura original además de su funcionalidad desde el día uno. Según Ángel Urrutia Núñez, el cine Barceló es «una obra cumbre de la arquitectura española de anteguerra».

Discoteca Teatro Barceló

Discoteca Teatro BarcelóEuropa Press

Sin embargo, los años nunca pasan en vano. El famoso Teatro Barceló, ícono de la fiesta en Madrid, no ha envejecido con la grandeza de sus días de oro, a pesar de que es considerada una de las discotecas más antiguas de Madrid.

El gran local que alojó las mejores noches de la capital, se ha visto desplazado a segundo plano por las nuevas discotecas y bares exclusivos de la gran ciudad, cada vez más modernizada, con un trato similar al de Barceló, pero «sin tantos turistas» según los jóvenes.

Sin embargo, el Teatro Barceló, hasta hace poco, se dedicó a recibir cada noche a la juventud madrileña, de forma multitudinaria, para darles noches de recuerdo, además de dar escenario artistas nacionales, como Melody, Alba Reche, Cruz Cafuné, o Gemeliers; y ser set de rodaje para producciones españolas, como el caso de todas las escenas de fiesta en la serie de drama juvenil de Netflix, Elite.

Por su gran cantidad de eventos, se destacó noche tras noche: «La música está bien y en el VIP se está muy a gusto, todo genial, todo perfecto» nos comentaba una joven madrileña, visitante de la histórica discoteca de la capital.

Sin duda alguna, Charles Darwin hubiera estado bastante orgulloso de cómo Barceló ha evolucionado para permanecer en la escena cultural de la vida nocturna hasta el día de hoy, desde su comienzo como cine hasta su era actual de discoteca, manteniendo su esencia de regalar momentos inolvidables a sus visitantes; aunque se vea detenida por estos momentos.

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