Fachada del Círculo de Bellas Artes de Madrid
Cultura
El Gobierno de Ayuso aclara la polémica de la subvención al Círculo de Bellas Artes: «Ahora les podemos dar más dinero»
El nuevo modelo de financiación al Círculo de Bellas Artes por parte de la Comunidad de Madrid está trayendo cola desde hace semanas. La entidad ha mostrado su disconformidad con lo que considera un «drástico recorte» del dinero público que venía percibiendo hasta ahora. Una postura que comparte el Gobierno de Pedro Sánchez, que ha acusado al madrileño de «asfixia económica», y a la que se han sumado ahora otras 72 instituciones culturales europeas que piden al Ejecutivo regional que «reconsidere su decisión».
En un comunicado conjunto, estas entidades opinan que esa sería «la mejor manera de contrarrestar cualquier sospecha expresada públicamente de que hay razones ideológicas o políticas detrás de este drástico recorte, y de afirmar que la libertad artística en la región de Madrid no está actualmente amenazada».
Sin embargo, desde la Puerta del Sol niegan ningún recorte y aclaran que lo que ha ocurrido es un cambio en el modelo de financiación en virtud del cual, en lugar de otorgar una subvención nominativa anual, se realizan subvenciones por proyectos concretos. Un sistema gracias al cual el dinero que puede terminar percibiendo la institución a final de año puede superar la cifra de la subvención nominativa, que el año pasado ascendió a 250.000 euros.
Eso es precisamente lo que ha ocurrido, por ejemplo, en el Ateneo, otra de las instituciones –junto con los tres museos nacionales, el Thyssen, el Prado y el Reina Sofía– en las que ha cambiado el modelo de financiación de la Comunidad de Madrid. Así, a pesar de que en el caso del Ateneo también hubo polémica cuando se materializó este cambio, el nuevo acuerdo contempla obras de conservación y restauración en su edificio, declarado Bien de Interés Cultural, por valor de 260.000 euros, una cantidad muy superior a la subvención nominativa de 100.000 euros anuales de antaño.
Lo mismo ha ocurrido en el museo Thyssen, donde en 2025 se invirtieron 170.000 euros a través de los patrocinios de las actividades Versiona Thyssen 2025 y las exposiciones Picasso-Klee y Warhol-Pollock, es decir, 20.000 euros más que lo que recibía con la nominativa.
En lo que va de 2026, el Círculo de Bellas Artes ha recibido 12.000 euros por parte de las arcas públicas madrileñas, lo que no quiere decir que no pueda acabar el año recibiendo una cantidad mucho mayor si los proyectos presentados a la Comunidad de Madrid para recabar su financiación casan con la política cultural desplegada por la consejería de Mariano de Paco. No se trata, matiza el consejero en conversación con El Debate, de que le gusten a él personalmente o no los proyectos, sino de distribuir el dinero público de forma coherente. Por ejemplo, Madrid optó por no financiar una exposición del arquitecto Antonio Palacios porque acaba de realizar ya una en la Puerta del Sol. Sin embargo, sí ha dado fondos para lectura continuada de El Quijote.
El consejero considera que la polémica que se ha desatado en torno a este cambio «administrativo» es «ridícula» y arremete contra el Gobierno central por acusar a Madrid de asfixia económica al Círculo cuando, desde que se puso en marcha el consorcio público-privado que lo gestiona en el año 1983, el Ejecutivo autonómico le ha dado 30 millones de euros, frente a los 12 millones que le ha dado el Ministerio de Cultura.
El departamento comandado por Ernest Urtasun anunció que incrementaría en 50.000 euros su aportación, hasta llegar a los 300.000 anuales este 2026, para contrarrestar la merma de los fondos provenientes de Madrid. Una cantidad que, tal y como apunta De Paco, no se acerca ni por asomo a todo lo aportado por el Ejecutivo madrileño en los últimos años y que se queda en algo casi anecdótico si se compara, por ejemplo, con los 28 millones destinados a conmemorar los 50 años de la muerte de Franco. «Si que les queda margen si quieren salvar al Círculo de la 'asfixia'», ironiza.
Además, el consejero recuerda a este periódico que la aportación de las tres administraciones públicas que forman parte del consorcio –el Ministerio de Cultura, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid– apenas llega al 7 % de los 7 millones de euros de presupuesto con los que cuenta el Círculo de Bellas Artes, proveniente, sobre todo, de alquiler de espacios, así como de ventas de entradas y cuotas de socios.
De Paco insiste en que el nuevo modelo está funcionando mejor en todos los lugares en los que se está aplicando y subraya que si el Círculo les presenta cualquier proyecto que les encaje, la cantidad de dinero que pueden llegar a recibir por su parte puede ser mucho mayor que la subvención nominativa que se otorgaba antes.
La oposición reclamaba este cambio
Lo que resulta más curioso de toda la polémica es que, hasta ahora, toda la izquierda madrileña había abogado, precisamente, por la eliminación de estas ayudas discrecionales a las instituciones culturales. De hecho, la hoy directora general de Derechos Culturales en el ministerio de Urtasun, Jazmin Beirak, antes portavoz de Cultura de Más Madrid en la Asamblea, pidió al consejero en su primera comparecencia en la comisión del ramo reducir estas subvenciones nominativas.
«Aquí hay uno de los problemas que se viene repitiendo en legislaturas previas, que es la desproporción entre las subvenciones nominativas, que han llegado a representar el 75 por ciento de las ayudas, y las de libre concurrencia, que se quedaban en un 25 por ciento y que en realidad son el procedimiento ordinario», afirmaba la diputada, en una postura antagónica a la que ahora defiende el Ministerio de Cultura con respecto al Círculo de Bellas Artes.
«Creemos que habría que dar una vuelta importante al modelo de las subvenciones», aseguraba Beirak, algo que ha hecho la consejería madrileña y que, por otra parte, también aplaudió el PSOE. «No hay que abandonar las subvenciones por proyectos; me parece de hecho una buena idea», aseguraba en diciembre de 2024 la actual portavoz del PSOE en el parlamento regional, Mar Espinar.