El Papa León XIV llega en papamóvil a la Plaza de Cibeles
Visita del Papa León XIV a España
Las 96 horas del Papa en Madrid, entre bambalinas: monitorización en tiempo real y los momentos más peligrosos
Con la resaca emocional de la visita del Papa León XIV a Madrid aún a flor de piel, las autoridades hicieron ayer los primeros balances de su paso por la capital. El resumen: un éxito rotundo. Cerca de dos millones de personas en total en los numerosos actos que ha protagonizado, ningún incidente reseñable y un revulsivo de fe e ilusión para los madrileños.
Un éxito que se ha hecho palpable en cada uno de los 17.000 voluntarios que estos días se han volcado con la organización, en las mareas humanas que atraía cada convocatoria del Santo Padre, en la gran repercusión mediática de cada uno de sus pasos... Pero hay una parte escondida, menos lúcida, que ha tenido gran parte de la culpa de que todo haya salido tan bien.
Se trata del dispositivo de seguridad, con extremos más y menos visibles, que se ha desplegado en Madrid durante estos cuatro días. Un dispositivo de una magnitud nunca antes vista en democracia, con más de 10.300 efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil, además de 1.900 policías municipales, encargados de la gestión del tráfico y los desplazamientos de las distintas comitivas oficiales.
Durante las 96 horas y 40 minutos que ha pasado el sucesor de Pedro en la capital de España, ha estado monitoreado en tiempo real en todo momento por un gabinete de seguimiento activado en la sede de la Delegación del Gobierno en Madrid, ubicada en el número 25 de la calle Miguel Ángel, así como desde el Centro de Mando instalado en el complejo policial de Canillas.
Centro de Mando instalado en Comillas por la visita del Papa León XIV a Madrid
Los dispositivos diseñados para esta ocasión han tenido en cuenta, según informó este martes el departamento encabezado por Francisco Martín, riesgos como la amenaza de terrorismo internacional o la acción de grupos radicales.
Gracias a Dios, nunca mejor dicho, no ha habido que lamentar ningún tipo de intento de ataque de estas características estos días en Madrid, y los momentos de mayor peligro han sido los trayectos en el papamóvil. Un total de cinco desplazamientos del Santo Padre por las calles de la ciudad que requirieron de una gran presencia de agentes sobre el terreno, también para asegurar los edificios que rodeaban todo el trayecto del vehículo.
Y es que pocos olvidan el intento de asesinato que sufrió San Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981 cuando, estando a bordo del papamóvil de entonces, recibió cuatro tiros en la Plaza de San Pedro del Vaticano. Aunque ha llovido mucho desde entonces y el papamóvil es ahora totalmente distinto -y mucho más seguro-, los trayectos del Pontífice en este vehículo, que abarcan tantos kilómetros tan expuesto, no dejan de ser uno de los capítulos más complejos de la seguridad de, en este caso, León XIV.
Fue el turco Mehmet Ali Agca quien atentó contra la vida de Juan Pablo II
Policía y Guardia Civil
El cometido de los 9.700 agentes de la Policía Nacional desplegados por la Delegación del Gobierno, competente en materia de seguridad, ha estado centrado en labores de inteligencia, ciberseguridad, orden público y seguridad exterior, protección, seguridad ciudadana, acreditaciones, voluntarios, transportes y apoyos internos y externos.
Además, el Cuerpo ha puesto a disposición de la seguridad de la visita del Santo Padre la mayor parte de sus unidades y vehículos, helicópteros, drones y sistema contradrones.
Por su parte, la Guardia Civil ha destinado a 625 agentes a reforzar la seguridad en el Pabellón de Estado del aeropuerto de Barajas y del Palacio Real.