La tuneladora de la Línea 11 de Metro a su llegada a Madrid Río

La tuneladora de la Línea 11 de Metro a su llegada a Madrid RíoManuel M. García

La tuneladora de la Línea 11 retoma su travesía para excavar el túnel hacia Conde de Casal

Su próxima parada está a 1,6 km y será en Palos de la Frontera

La tuneladora de la Línea 11 de Metro de Madrid retoma su travesía para excavar el túnel que irá desde la futura estación de Madrid Río hasta Conde de Casal. Tras dos semanas de mantenimiento, la perforadora vuelve a su rutina tras proyectar 1,1 km de túnel desde Comillas hasta Madrid Río. Ahora, esta gran máquina de casi 100 metros de largo irá hasta Palos de la Frontera, 1,6 km en los que pondrá 951 anillos de hormigón y moverá 100.000 metros cúbicos de tierra.

Fabricada en Alemania y equipada con tecnología de última generación, la máquina mantiene un ritmo medio de avance de 15 metros diarios y ha llegado a alcanzar puntualmente los 30 m al día. Ahora permanecerá dos semanas para su nueva puesta a punto y continuar dirección Conde de Casal.

La cara principal de la tuneladora es la rueda de corte. Este cabezal tiene 54 discos de aleación, que permiten un trabajo más homogéneo y eficiente; 172 picas responsables de erosionar el suelo y, por último, 24 rastreles, que retiran el material conforme avanza la perforación.

Una duda que muchos madrileños tienen es por qué esta tuneladora es plana y no en forma de taladro. Se ha optado por este diseño para que toda la rueda de corte entre en contacto con el terreno y perfore en todas las direcciones.

La tuneladora funciona con 15.000 voltios que se transforman cuando llegan a dos cuadros que lo convierten en corriente a 690. De forma que 12 motores en total, seis eléctricos se encargan del accionamiento principal y otros seis, también eléctricos, hacen funcionar el lanzamiento principal.

El auténtico corazón de la tuneladora se encuentra en el punto donde se concentran los sistemas que permiten mover la rueda de corte y distribuir los fluidos que necesita la máquina para funcionar.

Junto a esta junta se encuentran también los motores eléctricos que hacen girar la rueda de corte, responsables de transmitir la potencia necesaria para que la máquina pueda perforar el terreno y avanzar bajo tierra.

El funcionamiento de la tuneladora se dirige desde la cabina de control; en este punto se centraliza toda la información necesaria y se monitorea en diferentes pantallas todos los parámetros del proceso de excavación.

Así luce la tuneladora de la Línea 11 de Metro que perforará el túnel

Así luce la tuneladora de la Línea 11 de Metro que perforará el túnelManuel M. García

Uno de los componentes fundamentales es el tornillo sinfín. Este mecanismo se introduce en la cámara de escombros y recoge el material excavado mediante un sistema basado en el principio de Arquímedes. La tierra asciende por el interior del tornillo hasta alcanzar un punto en el que se descarga sobre la cinta transportadora, que ya lo conduce hasta el exterior.

La evacuación del material excavado depende de la cinta transportadora, y para garantizar que este sistema funcione de forma continua se utiliza el acumulador de banda. En este sistema se almacena un rollo de 500 metros de cinta transportadora que se va liberando a medida que la tuneladora avanza.

La tuneladora dispone también de un sistema de refrigeración por agua, con tuberías de entrada y salida. Ambas tuberías van desde la estación de Comillas y son dos circuitos con agua fría y caliente, y luego hay un enfriador en la citada parada de Metro, de tal manera que se intercambian las temperaturas y se enfrían.

Vistazo de la tuneladora de la Línea 11

Vistazo de la tuneladora de la Línea 11Manuel M. García

A lo largo de los 98 metros de longitud, la tuneladora dispone de una cámara de rescate «que tiene capacidad para 20 personas durante 24 horas. Está equipada con sistemas de comunicación —incluidos varios teléfonos— que permiten mantener contacto con el exterior de la máquina en caso de incidente.

Otro de los lugares curiosos de la tuneladora es el comedor, que tiene capacidad para 20 personas y cuenta con un lavabo y un microondas.

La prolongación de la Línea 11 convertirá esta infraestructura en el gran eje diagonal de la red de Metro, enlazando en el futuro Cuatro Vientos y Valdebebas mediante un corredor transversal que facilitará los desplazamientos entre el suroeste y el nordeste de la Comunidad de Madrid.

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