Carretera A-2

Carretera A-2Ayuntamiento de Alcalá de Henares

Ayuntamiento de Alcalá de Henares

Preocupación por el aumento de los atascos en la A-2 ante la llegada «inminente» del carril Bus-VAO

El Gobierno de Alcalá de Henares ha mostrado su preocupación ante el aumento de los atascos por la puesta en marcha «inminente» del nuevo carril Bus-VAO en la A-2, que comunica Madrid con Barcelona, pasando por Guadalajara, Zaragoza y Lérida. Pero esta medida no supone añadir un carril adicional, sino que se va a instalar en el carril izquierdo, lo que «puede reducir la capacidad del tráfico general en una autovía que ya se encuentra saturada en hora punta».

Así se expresó ayer la concejal de Urbanismo, Infraestructuras, Vivienda y Movilidad del Ayuntamiento de Alcalá, Cristina Alcañíz, que ha solicitado al ministerio de Óscar Puente aplazar la puesta en marcha de este carril hasta que «existan las garantías suficientes de que esta medida no agravará los problemas de movilidad que ya sufren a diarios los vecinos de Alcalá y del conjunto del Corredor».

Desde el Gobierno liderado por la popular Judith Piquet han realizado esta petición tras trascender que el nuevo carril podría estar operativo este mismo verano, después de las pruebas realizadas en los últimos días en paneles y señalización luminosa.

«Alcalá no está en contra del Bus-VAO ni del transporte compartido. Lo que pedimos es sentido común. No es lo mismo crear un carril adicional, como ocurre en otros accesos a Madrid, que quitar capacidad a una carretera ya tensionada. Antes de ponerlo en marcha hay que demostrar que la solución no va a convertirse en un nuevo problema», señaló ayer la concejal en un vídeo distribuido a la prensa.

Así las cosas, Alcañiz ha pedido a Puente y a la DGT que hagan públicos todos los datos de funcionamiento, los escenarios de tráfico previstos, el calendario exacto de implantación, las medidas de información a los conductores y los protocolos previstos en caso de colapso. Además, ha propuesto que se estudie un plan alternativo que incluya medidas de alivio en caso de congestión, entre ellas la posible liberación temporal de la R-2 cuando la situación del tráfico lo requiera.

«Los vecinos de Alcalá llevan demasiado tiempo soportando incidencias en Cercanías, problemas de acceso a Madrid y retrasos en infraestructuras fundamentales. No podemos aceptar que ahora se active una medida que puede condicionar miles de desplazamientos diarios sin garantías, sin transparencia y sin escuchar a los municipios afectados», manifestó.

Asimismo, recordó que el propio diseño del sistema genera dudas entre los usuarios por la limitación de entradas y salidas, la convivencia con los autobuses interurbanos, la señalización dinámica y el riesgo de que muchos vehículos queden concentrados en solo dos carriles en los momentos de mayor presión circulatoria.

En este escenario, reclamó una reunión urgente con el Ministerio de Transportes, la DGTA y el Consorcio Regional de Transportes con los ayuntamientos afectados para analizar el impacto real de la medida y acordar una implantación «segura, progresiva y evaluable».

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