Vestíbulo de Pacífico
Madrid
La historia de la estación oculta de Metro de Madrid que lleva 60 años detenida en el tiempo
Acercarse a visitar el vestíbulo de Pacífico es recorrer un espacio de gran riqueza cultural gracias a la rehabilitación que Metro de Madrid ha llevado a cabo manteniendo su diseño original
El antiguo vestíbulo de la estación de Pacífico forma parte del proyecto de recuperación del patrimonio histórico de Madrid. La rehabilitación de este nuevo espacio museístico ha respetado la decoración original. Hablamos de un acceso singular al metro detenido en el tiempo, en concreto en el año 1966, cuando se prolongaron los andenes de la línea 1 y se construyeron nuevos vestíbulos y entradas por la necesidad, quedando este anticuado. La estación era insuficiente, había que ampliar andenes para que el metro pudiera llevar dos vagones más. Esta parada comenzó a prestar servicio en 1923 al inaugurarse el tramo Atocha - Puente de Vallecas.
El arquitecto y el logo
El vestíbulo de Pacífico es uno de los lugares históricos más importantes del Metro. Para el historiador Antonio Martínez - un gran fan del interiorismo del suburbano de Madrid – el motivo de esta importancia es «que se trata de uno de los pocos espacios que ha conservado de una forma bastante completa el diseño original de Antonio Palacios».
Antonio Palacios, nacido en O Porriño en 1874, fue el artista encargado de darle forma a muchas de las estaciones de metro propias de la época y nunca dejó un solo detalle al azar. Considerado uno de los arquitectos más influyentes e importantes de España durante la segunda mitad del siglo XX, construyó algunos de los edificios más emblemáticos de Madrid que contribuyeron a transformar la antigua villa barroca en una metrópoli moderna.
El Círculo de Bellas Artes que fue símbolo de la actividad cultural de la capital es una de sus obras más reconocidas, fruto de un lenguaje formal clasicista y «canon de belleza permanente e inmortal». Cabe destacar también el Palacio de Comunicaciones - hoy conocido como Palacio de Cibeles, actual sede del Ayuntamiento de Madrid - declarado Bien de Interés Cultural en 1993 y concebido para centralizar los servicios de Correos, Telégrafo y Teléfonos. Su obra hoy permanece en la memoria colectiva conformando un destacado legado patrimonial.
A este gallego, procedente de Pontevedra, le debemos no solo el trazado y diseño de las primeras estaciones de metro, también el famoso logo, el rombo que se ha convertido con los años en el logotipo de Metro de Madrid. Se trata del «autor de muchos elementos sin los cuales Madrid no sería Madrid», comenta su historiador de confianza.
En 1919, los primeros trenes de Metro lucían el escudo de la Compañía Metropolitano Alfonso XIII, la empresa fundadora del Metro de Madrid. La empresa operó con este nombre hasta el 24 de abril de 1934, momento en el que pasó a llamarse Compañía Metropolitana de Madrid. La necesidad de crear un logo más fácil de identificar llevó al artista Palacios a inspirarse en el símbolo del metro de Londres con la intención de transmitir una imagen de la capital moderna y europea. Sustituyendo el círculo por un rombo perfecto, mantuvo los colores rojos y azul aunando claridad, sencillez y dinamismo. Aunque originalmente la palabra metro se inscribió en mayúsculas, en los años 80 cambió acercándose a la imagen que hoy conocemos.
Alfonso XIII inaugurando el primer tramo de Metro de Madrid
Peculiaridades del vestíbulo
Esta puerta abierta al pasado se encuentra situada en el andén con dirección a Valdecarros y mantiene su aspecto inicial gracias a una cuidadosa restauración en la que se han conservado todos los elementos arquitectónicos de Antonio Palacios. Las obras tuvieron un coste de 23.000 euros y Metro de Madrid acometió una actuación que permite la mejora de las bóvedas de este espacio manteniendo su carácter singular.
«Muy pocos saben lo que se esconde detrás de este andén de la estación de Pacífico, y eso que por aquí pasan al día más de 96.000 personas». Con motivo de la composición de los trenes de 4 a 6 coches, en 1961 se proyectó la ampliación de andenes de 60 a 90 metros quedando este vestíbulo sin uso con su posterior cierre definitivo en 1966. La línea 1 de metro de Madrid – la primera en ser inaugurada por Alfonso XIII – se abrió al público el día 17 de octubre de 1919 cubriendo una distancia de tres kilómetros y medio entre Cuatro Caminos y la Puerta del Sol. Más tarde se amplió con el tramo Sol-Atocha y por último de Atocha al Puente de Vallecas.
Este bonito recibidor histórico está decorado con azulejos blancos biselados maximizando la luz natural junto a otros de color azul cobalto muy vistosos – rindiendo un homenaje directo al nombre de la estación - unidos a una cerámica de tonalidades cobrizas y doradas sin perder de vista los delicados motivos florares. Los tres lucernarios con los que contaba el vestíbulo, en la actualidad están tapiados y cegados manteniéndose el techo abovedado y el resto de elementos decorativos restaurados conservando su estado original. Aún se pueden apreciar las antiguas taquillas de madera y los rótulos publicitarios cerámicos del siglo XX que los viajeros podían ver a su paso.
Hall de entrada a la estación de Pacífico
Las estaciones de metro también tienen su pasado y este rincón secreto forma parte de lo que se conoce como Andén 0, la red de museos y centros de interpretación del Metro de Madrid que nos permite descubrir los orígenes de la red suburbana a través de una ventana única. Abierto al público el 6 de octubre de 2023 tras su rehabilitación integral, se puede acceder todos los sábados del año a través de visitas guiadas gratuitas en horario de mañana y tarde. Se suma así a otros espacios históricos del Metro como la estación de Chamberí, la fuente de los Caños del Peral ubicada en la estación de Ópera así como la Nave de Motores de Pacífico.