Plano de cómo quedará el inicio de la Línea 1 de Metro con el nuevo ramal de Madrid Nuevo Norte
Comunidad de Madrid
Metro dividirá en dos el comienzo de la Línea 1 para llegar a Madrid Nuevo Norte
La Línea 1 de Metro de Madrid se va a convertir en la primera de toda la red del suburbano que va a tener una doble cabecera. Esta ha sido finalmente la opción escogida por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso para llevar el Metro hasta Madrid Nuevo Norte. De esta forma, la Línea 1 va a seguir empezando, como hasta ahora, en Pinar de Chamartín, pero, al mismo tiempo, va a tener un comienzo alternativo en la futura estación de Fuencarral Norte, desde donde partirá el ramal que va a dar servicio a este nuevo desarrollo urbanístico, donde está previsto que se levanten más de 10.500 viviendas.
Este ramal contará con tres nuevas estaciones, nombradas Centro de Negocios, Fuencarral Sur y Fuencarral Norte de forma provisional. Así, la Línea 1 va a pasar a tener en su inicio el aspecto de una 'Y'. Ambas cabeceras confluirán en Chamartín para ya hacer el recorrido común habitual de la Línea 1 hasta Valdecarros.
Así lo ha avanzado este jueves el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, que ha asegurado que este nuevo ramal, «en ningún caso» va a afectar al funcionamiento de la Línea 1. «Van a tener el mismo número trenes, mismas frecuencias e incluso existe la posibilidad de que en un futuro obtengan más. Tienen que estar tranquilos porque no va a haber ningún tipo de problema», ha asegurado a los medios de comunicación para tranquilizar a los vecinos.
Precisamente, han sido las quejas vecinales las que, finalmente, han provocado que el Ejecutivo autonómico se decante por esta solución para llevar el Metro de Madrid Nuevo Norte. Y es que, en un principio, el plan que partía como favorito era prolongar la Línea 1 hasta el nuevo desarrollo urbanístico desde Chamartín y modificar el trazado de la Línea 4, que integraría en su recorrido la parada de Bambú -actualmente en la Línea 1- y finalizaría en Chamartín, en lugar de Pinar de Chamartín, de tal manera que se eliminaría el actual trasbordo.
No obstante, esta propuesta no gustó a los vecinos de la zona que, a través de diversas asociaciones, mostraron su rechazo, puesto que consideraban que el hecho de que el tramo Pinar de Chamartín, Bambú y Chamartín dejara de pertenecer a la Línea 1 para integrarse en la 4 iba a suponer «un perjuicio directo para las miles de personas» que actualmente usan este «eje de transporte que conecta de forma estratégica el norte y el sur de la capital».