Foto de la presa de Puentes Viejas en el siglo XX
Madrid
La presa de más de 65 metros de altura y 144.600 m³ que abasteció de agua a Madrid a principios del siglo XX
El embalse de Puentes Viejas se construyó después del Embalse del Villar, ambos situados en el curso del río Lozoya, ante la creciente demanda de agua en aquella época
En el año 1910 se redactó el proyecto de construcción de una nueva presa en Madrid, la de Puentes Viejas. A principios del siglo XX, la capital presentó un crecimiento demográfico importante con respecto a las décadas anteriores, lo que se tradujo en un significativo incremento de la demanda de agua. En el curso del río Lozoya se situaba por aquel entonces el embalse de El Villar, que era el único en servicio para abastecer a Madrid y podía resultar insuficiente si se volvían a producir situaciones de sequía como en años anteriores.
Por esta razón, el recién nombrado director del Canal de Isabel II, Ramón de Aguinaga, decidió iniciar la construcción entre 1913 y 1914 de la presa de Puentes Viejas, que se acometió en dos fases. En la primera se iniciaron las excavaciones para los cimientos en el año 1916 y se empezó a hormigonar en la primavera de 1917. En 1919 ya se pudieron embalsar 2 hm³ y en 1922 se lograron alcanzar los 22 hm³, llegando a 1925, fecha en la que finalizó la fase, cuando la presa alcanzó una altura de 43,5 metros, creándose así un embalse de 22 millones de metros cúbicos.
Presa de Puentes Viejas
La segunda fase, que no se terminó hasta el año 1939 al verse interrumpidas durante la Guerra Civil, se dedicó a su recrecimiento, gracias al que superó los 60 metros de altura y en la que se pueden embalsar hasta 53 millones de metros cúbicos, datos que se mantienen hoy en día.
Cabe destacar que la presa de Puentes Viejas se ubicaría aguas arriba de El Villar, también en el Lozoya, de tal manera que las aguas de una podrían trasvasarse a la otra siguiendo el curso del río o, por el contrario, derivarse directamente al canal transversal, sin necesidad de pasar por El Villar.
Construcción y estructura
Su tipología es de gravedad de planta curva con aliviadero lateral, dividida en doce bloques de longitud variable, una construcción para la que se empleó maquinaria novedosa teniendo en cuenta la época, como las hormigoneras y apisonadoras eléctricas, que eran movidas gracias a la energía procedente de la central hidroeléctrica de Torrelaguna. Además de su altura de 66 metros, que lo convierte en uno de los muros más altos de toda la Comunidad, cuenta con una longitud de coronación de 324 metros, un volumen de 144.600 metros cúbicos y una anchura de coronación de cinco metros.
Estos trabajos permitieron durante muchos años que el agua enviada a Madrid desde las presas fuera clara y no se volviera a presentar turbidez en el suministro. Ya a finales de los años 90 se instaló a los pies del dique una central hidroeléctrica que permite generar energía mediante turbinas que son movidas por los caudales que se desaguan al río y que van a parar al embalse de El Villar.
Presa de Puentes Viejas
Los embalses, según datos oficiales del Canal de Isabel II, han comenzado este último mes de agosto acumulando un total de 681 hectómetros, situándose en el 72,2 % de su capacidad máxima, una media histórica para estas fechas. En cuanto a los datos de capacidad de la Comunidad de Madrid, El Atazar (45,1 %) es el embalse más grande de la región con diferencia, seguido de Valmayor (13,2 %), Santillana (9,7 %), El Vad (5,9 %) y Puentes Viejas (5,6 %), en el quinto lugar.