Museo de Banksy en Madrid
Ocio
El nuevo museo de Banksy en Madrid, por dentro: un pedacito del universo del grafitero inglés más famoso
El artista inglés Banksy ha dado la vuelta al mundo a lo largo de los años 2000 con sus obras de arte. Principalmente grafitis, pero también con el empleo de otras técnicas, siempre callejero y más importante, siempre anónimo. Hay dudas sobre su nombre, Robert o Robin, y sobre su año de nacimiento, pero se rumorea que es de los 70. Empezó en el grafiti en torno a los 80 con el boom del grafiti en Bristol, que revolucionó el arte callejero y el estilo urbano y el hip hop.
Ahora, en Madrid, concretamente en Paseo de la Esperanza número 1, se encuentra el nuevo museo de Banksy de la región capitalina. Casi camuflado entre los pisos y bares de la zona, pero no desapercibido, esta galería esconde parte del apasionante imaginario de Banksy.
Al entrar en el museo te sumerges en un recopilatorio de sus obras y, paseando como Alicia por los laberintos antes de caer en el País de las Maravillas, te encuentras distintos personajes de la obra de Banksy, tan atrayentes como la liebre que la guio a un universo diferente cambiando su perspectiva.
La exposición arranca con su Smiley Grim Reaper, seguida de sus obras más famosas y también las más recientes, como «El zoo de Londres». La tenue luz de la sala te guía por una reflexión social y política; sobre la guerra, el consumismo y el medio ambiente.
Es una visita indispensable para los fanáticos del arte de Banksy que repasa las obras más icónicas del artista inglés pero, también, para aquellos que no le conozcan y quieran acercarse a su esencia. Además, todas las obras vienen acompañadas de explicaciones en tres idiomas.
La crítica contra el consumismo y el daño al medio ambiente aparece también representado en los pasillos del museo como Venice in Oil o Laugh now en las que nos lleva a reflexionar sobre el futuro si nuestra actividad económica sigue explotando ecosistemas y perjudicando el futuro natural de nuestro planeta al habernos vuelto una sociedad dependiente del consumo, como resume en Sale ends.
Y no solo la naturaleza, sino que también la guerra es uno de los temas principales temas que ha llevado el arte de Banksy a recorrer todo el planeta, como el muro de Cisjordania con su Rage, the flower thrower o sus obras en Ucrania en las zonas afectadas por combate.
Las ratas son un personaje frecuente en su obra, en representación del ser humano, por influencia del artista francés Blek Le Rat, mostrando ámbitos de la vida callejera y sus defectos.
El recorrido por el museo te atrapa y te lleva a los callejones de Nottingham, del antiguo centro social de Bristol, por las calles de Charlton, de Kiev o muchas otras ciudades donde residen sus obras y te induce a pensar sobre la realidad actual y otros debates sociales como la religión. Te recuerda los derechos de la infancia y los efectos que causa la tecnología en las personas que nos convertimos día a día.
Entrar es enfrentarse a la intriga de qué te esperará al cruzar el umbral. Sin embargo, a su salida, invade un sentimiento de nostalgia, al querer pasar más horas admirando su obra, como aquel que pasea por el Retiro y se queda admirando el Palacio de Cristal.