La Korrika, a su paso por San Sebastián, con tres conocidos exetarras
Tres conocidos exetarras portan el testigo de la Korrika en San Sebastián: «Los presos vascos a casa»
La Korrika, la marcha reivindicativa que se celebra en el País Vasco y Navarra en apoyo al euskera, lleva varios días envuelta en polémica. Todo empezó cuando, el pasado fin de semana, a su recorrido por Pamplona, se pudo observar a un menor portando el testigo de la carrera con una camiseta que incluía la imagen de Patxi Ruiz, un etarra condenando por el asesinato de Tomás Caballero, concejal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona.
Esto provocó las críticas de gran parte de los políticos. Sin ir más lejos, la presidenta del Gobierno foral, la socialista María Chivite, marcó distancias con esos sucesos, aunque expresó su respaldo al «sentido cultural y social» de la carrera.
Sea como fuere, la historia se ha vuelto a repetir. A su paso por San Sebastián, tres conocidos exetarras han portado el testigo de la Korrika. Se trata de Balbino Sáenz –condenado a 108 años de prisión por el intento de asesinato de los exministros José Barrionuevo y Matilde Fernández–, Mikel San Argimiro –condenado por perpetrar en 2002 un atentado con coche bomba cerca del estadio Santiago Bernabéu– y Xabier Atristain –condenado a 17 años de prisión por pertenencia a banda terrorista y posesión de explosivos–.
«Este es un ejemplo más de que la legitimación de ETA sigue presente en nuestras calles y lejos de ignorar estos hechos, es obligación de una sociedad que se considere sana, denunciarlos y condenarlos», ha criticado la Fundación Buesa. Por su parte, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha denunciado que la Korrika «se ha convertido en un escaparate de legitimación del terrorismo» sin que su organizadora, la coordinadora de alfabetización de adultos en euskera AEK, «haga absolutamente nada al respecto».
No solo han ocurrido estos actos en Pamplona y San Sebastián, sino que, a lo largo de todo su recorrido, los reconocimientos a etarras han sido una constante. En Lasarte-Oria exhibieron siluetas de etarras, entre ellos la de Francisco Javier Gallaga, condenado por dos asesinatos, mientras que en en Berango y Guecho exhibieron al asesino en serie Txapote, los hermanos Irantzu, Lexuri y Orkatz Gallastegi, Aitor Cotano y Saioa Sánchez. Todos condenados por asesinato o intento de asesinato.
Esta 24ª edición de la Korrika, que partió de Atharratze y llegará el domingo a Bilbao, ha estado marcada por el veto de la organización a la participación del sindicato CCOO, que ha provocado también que el PSE-EE anuncie que este año no acudirá. Por su parte, EH Bildu ha obviado la polémica.
Desde el Partido Popular han criticado además la participación del alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, en la carrera, «liderando un acto rodeado de simbología de apoyo a presos de ETA», lo que consideran «una grave irresponsabilidad política y moral». Todo esto, por si fuera poco, en los mismos días donde ha salido de prisión en régimen de semilibertad Soledad Iparraguirre, alias Anboto, exdirigente de la banda terrorista. El mes anterior le había tocado el turno a Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, exdirigente militar.