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El diseñador John Galliano en una foto de archivo

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Retrato de John Galliano: genio, polémica y redención en la alta costura

Del deslumbrante reinado en Dior a su renacer creativo en Maison Margiela, la carrera de Galliano es un viaje entre la extravagancia, la controversia y la reinvención

El diseñador John Galliano es una de las figuras más brillantes y controvertidas de la moda contemporánea. Nacido en Gibraltar en 1960, de madre española y formado en Londres, Galliano destacó desde sus inicios por una creatividad desbordante y una visión profundamente teatral del diseño. Su salto definitivo llegó en los años 90, cuando fue nombrado director creativo de Givenchy y, poco después, de Christian Dior, donde alcanzó su mejor época.

El ascenso de un creador teatral

Durante su etapa en Dior (1997-2011), Galliano revolucionó la alta costura con desfiles espectaculares, cargados de narrativa histórica, referencias culturales y una puesta en escena casi cinematográfica. Sus colecciones, inspiradas en figuras históricas, el cine o incluso temas tabú, lo consolidaron como un genio creativo capaz de transformar la moda en arte.

Desfile de John Galliano para la firma de Christian Dior durante la semana de la moda de Paris en 2006GTRES

Su estilo único se caracteriza por el dramatismo, la experimentación con tejidos y siluetas, y una fuerte carga emocional y teatral. Entre sus colecciones más representativas destacan 'Diorient Express' (1998), en la que mostró su lado más narrativo y viajero, y 'Clochards' (Primavera/Verano 2000), inspirada en los vagabundos parisinos y marcada por una gran polémica.

Caída y resurgimiento

Sin embargo, su carrera también estuvo marcada por una de las caídas más sonadas de la industria. En 2011, fue despedido de Dior tras protagonizar un escándalo por comentarios antisemitas, lo que supuso su cancelación temporal en el mundo de la moda. Este episodio representa, sin duda, su peor etapa, tanto profesional como personal.

Aun así, Galliano logró reinventarse años después como director creativo de Maison Margiela, donde volvió a demostrar su talento y capacidad de innovación durante una década, consolidando su regreso. Más recientemente, su reciente colaboración con Zara marca una nueva fase en su carrera, acercando su visión artística a un público más amplio.

A lo largo de su carrera, Galliano también se ha destacado por vestir a numerosas personalidades VIP del cine, la música y la moda, incluyendo a las actrices Charlize Theron, Nicole Kidman y Tilda Swinton, al igual que a cantantes como Beyoncé y Lady Gaga. También ha trabajado con supermodelos de renombre internacional como Naomi Campbell, Kate Moss y Linda Evangelista. Su capacidad para fusionar moda y espectáculo ha hecho que su trabajo sea codiciado por las figuras más influyentes del entretenimiento y la alta sociedad.

Galliano también ha colaborado con grandes nombres de la industria como Bernard Arnault, fotógrafos como Nick Knight y numerosas supermodelos, consolidando su influencia global.

Señas de identidad

Galliano es reconocido no solo por su talento creativo, sino también por su personalidad excéntrica y su estilo de vida bohemio. Es famoso por su manera teatral de hablar y gesticular, su gusto por los trajes a medida con detalles inesperados y su inclinación a mezclar épocas y estilos en su vestimenta diaria. Amante de la música clásica y de los viajes, suele incorporar referencias históricas y culturales en su look personal, combinando accesorios llamativos, capas y colores audaces. Su pasión por la teatralidad y la performance se refleja incluso en su presencia en eventos y desfiles, donde siempre busca sorprender y provocar emociones. Esta autenticidad convierte a Galliano en un diseñador que vive la moda como una extensión de su propia identidad, haciendo de su vida un espectáculo constante.

En definitiva, John Galliano es un diseñador único por su capacidad de fusionar moda, espectáculo y narrativa. Su legado es el de un creador brillante que transformó la alta costura, pero también el de una figura compleja cuya carrera refleja tanto el éxito extremo como la redención.