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Las 5 claves para mantener la melena bajo control y evitar el encrespamiento este verano
Noelia Jiménez, propietaria del Salón que lleva su mismo nombre, comparte sus pautas y tratamientos para lucir una melena sana y elástica
Con la llegada del buen tiempo, el encrespamiento se posiciona como una de las mayores preocupaciones estéticas y capilares de la temporada. Controlar el cabello y mantenerlo pulido se convierte en uno de los grandes objetivos de estos meses, especialmente cuando factores como la humedad ambiental, la exposición prolongada al sol, el cloro de las piscinas y la sal del mar alteran de forma directa la fibra capilar, abriendo la cutícula y desencadenando un frizz generalizado.
Para dar respuesta a esta necesidad, la experta estilista Noelia Jiménez, propietaria del Salón que lleva su mismo nombre, comparte sus pautas profesionales y tratamientos clave para lucir una melena sana, elástica y bajo control tanto en el salón como en casa. «En el salón trabajamos el antifrizz desde un enfoque mucho más global: no se trata solo de reducir el encrespamiento, sino de conseguir una fibra más equilibrada, hidratada, brillante y resistente a la humedad. El objetivo actual ya no es conseguir un efecto excesivamente liso y rígido, sino un cabello flexible, brillante y mucho más fácil de peinar durante el verano».
La estilista Noelia Jiménez
Para combatir este problema con éxito, la experta comparte las claves fundamentales y los mejores trucos para mantener el frizz a raya tanto en el salón como en casa:
1. La hidratación es la verdadera base del antifrizz. «Uno de los errores más comunes es pensar que el encrespamiento se combate únicamente con aceites o productos pesados. En realidad, la mayoría de los cabellos encrespados están deshidratados. Cuando la fibra pierde agua, busca la humedad del ambiente y se expande. Por eso, durante el verano es fundamental recurrir a tratamientos profundamente hidratantes que sellen la cutícula y mantengan el cabello equilibrado».
2. Protección solar capilar: imprescindible. «El cabello, al igual que la piel, necesita protección. La radiación UV deteriora gravemente la cutícula, sensibiliza el color y multiplica de forma exponencial el encrespamiento. Se recomienda utilizar productos con protección térmica y solar antes de la exposición al sol, un gesto especialmente vital en cabellos coloreados, decolorados o sensibilizados. Además, es aconsejable reaplicar esta protección durante las exposiciones largas al sol o en la playa».
3. Mucho cuidado con el exceso de calor. «En verano es idóneo intentar evitar las herramientas de peinado excesivamente calientes. El cabello ya se encuentra sensible debido al sol, y el calor constante de planchas o secadores a alta temperatura puede empeorar muchísimo el frizz. La clave para esta época del año está en trabajar peinados más naturales, ondas suaves y secados menos agresivos, limitando el abuso diario de las planchas».
4. Protocolos reparadores para cabellos sensibilizados. «Los cabellos decolorados o dañados suelen encresparse con mayor facilidad porque tienen la cutícula mucho más abierta. En estos casos, resulta de suma importancia reconstruir la fibra y reforzarla desde el interior. Cuando el cabello recupera su estructura interna, automáticamente se vuelve más compacto, brillante y resistente a la humedad externa».
5. Pautas de cuidado antifrizz en casa. «Hay pequeños gestos diarios en la rutina que marcan la diferencia a la hora de conseguir una versión del cabello mucho más bonita, pulida y controlada». Secado suave. No frotar nunca el cabello con la toalla; es mucho mejor presionar suavemente para retirar la humedad. Herramientas adecuadas. Utilizar peines de púas anchas cuando el cabello esté mojado. Aplicación correcta. Aplicar los productos antifrizz con el cabello aún húmedo, nunca completamente seco. Evitar el apelmazamiento. No aplicar un exceso de aceite en las raíces o en los medios para evitar que el pelo se decolore o pierda volumen. Cuidado nocturno. Dormir con una funda de almohada de satén o seda ayuda muchísimo a reducir la fricción nocturna.