Las tareas de recuperación de las islas se dividen entre los grupos voluntarios
Voluntariado
Prohibido el turismo en estas islas del norte: durante tres días solo voluntarios podrán visitarlas
La campaña de sostenibilidad «Cerrado por mantenimiento, abierto para volunturismo» invita a voluntarios a que participen de labores de restauración, facilitadas por la ausencia de viajeros
Ubicado en el Atlántico norte, el archipiélago de las islas Feroe es uno de los mayores atractivos nórdicos. Está compuesto de 18 islas que pertenecen al reino de Dinamarca y se encuentran rodeadas por el norte de Escocia, Islandia y Noruega. Su clima es muy cambiante, y como país norteño disfruta de muy pocas horas de luz en invierno y lo contrario sucede en los meses de verano. Este destino está viendo aumentada su popularidad debido a la creciente fama de vecinos como Groenlandia e Islandia, pero precisamente es tan amplio turismo el que termina causando estragos en su paraje natural.
De aquí surge la campaña «Cerrado por mantenimiento, abierto para volunturismo» en 2019 mediante la cual el gobierno insular pretende frenar los efectos del turismo masivo para poder realizar tareas de mantenimiento y conservación ambiental. Este programa requiere de la participación de ciudadanos dispuestos a ofrecer su trabajo de forma voluntaria y cuenta con alrededor de 80 plazas disponibles cada año.
La original iniciativa se llevará a cabo este año del 1 al 3 de mayo y las plazas ya están asignadas. Un 70 % de las mismas se atribuyen aleatoriamente entre los candidatos solicitantes y el porcentaje restante lo componen profesionales periodistas, fotógrafos y personas con conocimientos o experiencia específicos que puedan aportar valor adicional a los proyectos. Los únicos requisitos para unirse a esta campaña es ser mayor de 18 años en el momento del comienzo de la actividad, saber comunicarse en inglés básico y tener buena condición física ya que los proyectos se desarrollarán en terrenos irregulares y se requerirá robustez para trabajarlos.
El alojamiento y la comida estarán cubiertos por el gobierno local, y se dispondrá de un descuento para llegar por avión al archipiélago. Algunas de las tareas que se realizan son la restauración de humedales para el almacenamiento de carbono, la construcción de unas escaleras y puentes para aumentar la accesibilidad de antiguas ruinas y otros puntos célebres, reparación de caminos entre pueblos, etcétera.
Esta iniciativa es un ejemplo que podrían seguir otros muchos destinos turísticos que precisen de cuidados medioambientales y que se puedan permitir darle un respiro a sus tierras abarrotadas. Este modelo equilibra la sostenibilidad con la atracción de un turismo sostenible y muy contributivo, que cada año es más popular habiendo conseguido atraer a 15.500 candidatos a voluntario este 2025.