Cascadas en Wadi Darbat, cerca de la ciudad de Salalah (Omán).

Cascadas en Wadi Darbat, cerca de la ciudad de Salalah (Omán).Getty Images/iStockphoto

El oasis verde de la Península Arábiga que solo se descubre en verano: así es Omán cuando llega el Khareef

Mientras buena parte de Oriente Medio se asocia al calor extremo y al desierto, el sur de Omán vive cada verano una transformación milagrosa, con montañas verdes, niebla refrescante, cascadas de agua limpia y temperaturas muy agradables

El Sultanato de Omán está en la costa sureste de la Península Arábiga, en un cuerno geográfico clave desde el punto de vista estratégico, con una larga costa bañada por el mar Arábigo y el golfo de Omán. Su territorio se compone mayoritariamente de desiertos (82%), con cordilleras (15%) y llanuras costeras (3%). Este país es conocido por conservar su cultura tradicional y por ser el estado independiente más antiguo del mundo árabe.

Mientras el desierto arde en verano a más de 45 grados, hay una excepción climática en esta zona que muy pocos conocen y que se produce en el sur de Omán: el Khareef

El clima en verano en el desierto de la península arábiga es extremadamente caluroso e hiperárido, con temperaturas que superan los 45 grados e incluso alcanzan récords de hasta 54 grados en algunas zonas. El verano es además la estación más larga de la región, extendiéndose aproximadamente por 165 días, desde mediados de abril hasta finales de septiembre.

Un 'milagro' verde

Oasis verde cerca de Salalah, en la provincia de Dhofar

Oasis verde cerca de Salalah, en la provincia de DhofarTurismo de Omán

Pero en esta época, mientras el desierto arde a más de 45 grados, hay una gran excepción climática en esta zona que muy pocos conocen, una transformación mágica que solo se produce en el sur de Omán: el Khareef, un fenómeno meteorológico monzónico y refrescante que ocurre entre finales de junio y septiembre. Como si fuera un milagro, las montañas y el desierto se tornan verde esmeralda.

Las lluvias del monzón suave llamado Khareef cubren las montañas de niebla, refrescan el ambiente y activan la vegetación

El monzón suave Khareef es una bendición que cubre las montañas de niebla, refresca el ambiente y activa la vegetación. Donde durante buena parte del año dominan los tonos áridos, en verano aparecen laderas cubiertas de hierba, arroyos temporales y cascadas estacionales.

Lluvia fina y constante

Lago de aguas transparentes en Wadi Darbat (Omán)

Lago de aguas transparentes en Wadi Darbat (Omán)Getty Images/iStockphoto

La responsable de este cambio es una lluvia fina y constante que viene del océano Índico. No son tormentas torrenciales monzónicas. Esta llovizna ocurre exclusivamente en la gobernación de Dhofar, al sur de Omán, con su capital Salalah como epicentro. Salalah es la segunda ciudad más importante del país, después de Mascate, la capital del sultanato.

Hermosa vista de Salalah durante la temporada del Khareef

Hermosa vista de Salalah durante la temporada del KhareefTurismo de Omán

Por esto, para muchos viajeros del Golfo, Salalah es desde hace años el gran refugio climático del verano. Mientras otras ciudades de la región registran temperaturas muy elevadas, aquí el ambiente es notablemente más agradable, con máximas moderadas y cielos cubiertos frecuentes. Salalah es además conocida como la «capital del perfume de Arabia» debido a su papel histórico como centro del comercio de incienso. Posee un clima subtropical que permite el cultivo de cocos, plátanos y papayas, dándole un aire similar a Zanzíbar en pleno desierto.

Un destino diferente

El Khareef trae niebla y vegetación verde a las montañas de Omán

El Khareef trae niebla y vegetación verde a las montañas de OmánGo Safari Salalah

Uno de los enclaves más atractivos durante esta temporada sorprendentemente verde es Wadi Darbat, valle natural donde el agua reaparece en forma de lagunas, pequeños saltos y zonas de picnic. También destacan miradores de montaña como Jabal Samhan o carreteras panorámicas donde la niebla entra y sale con rapidez, dando al paisaje un aspecto poco habitual en la península arábiga.

La costa añade otro elemento diferencial. En torno a Salalah aparecen largas playas abiertas, cocoteros y un ambiente más tropical que desértico. No es la imagen clásica que muchos asocian al Golfo, y precisamente ahí reside parte de su atractivo.

La temporada de lluvias genera auténticos oasis en esta región de Omán

La temporada de lluvias genera auténticos oasis en esta región de OmánGetty Images/Richard Sharrocks

Omán ofrece además una personalidad distinta a otros destinos de la región. Menos vertical, menos ostentoso y más ligado a la tradición, conserva mercados, fortalezas y una identidad propia muy marcada. En términos prácticos, la mejor época para vivir el Khareef suele ir de julio a principios de septiembre. Existen vuelos internacionales y conexiones internas desde Mascate, la capital. Conviene reservar con antelación, ya que es temporada alta regional.

Camello en el valle de Wadi Darbat

Camello en el valle de Wadi DarbatGetty Images/Arpad Benedek

Omán no compite con Dubái ni con otros destinos del Golfo en rascacielos o espectáculo urbano. Su fuerza está en otra parte, en un verano inesperadamente verde, con naturaleza activa y una versión distinta y tranquila de Oriente Medio que muchos viajeros aún no conocen y que sigue siendo una sorpresa para muchos occidentales.

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