Vista aérea del singular pueblo de Bulnes.

Vista aérea del singular pueblo de Bulnes.Getty Images

Bulnes, el último pueblo sin coches de Asturias en el corazón de los Picos de Europa

Esta pequeña aldea, cercana al mítico pico Naranjo de Bulnes, ha logrado preservar el carácter sencillo y original de las poblaciones de alta montaña

Los lectores de una cierta edad recordarán los doce días de angustia que vivió España en febrero del año 1970, con todo un país con la vista puesta en el Naranjo de Bulnes o Pico Urriellu, una montaña caliza de 2.519 metros de altura situada en el Macizo de los Urrieles, en el Parque Nacional de los Picos de Europa, cerca de la localidad asturiana de Bulnes.

En esa fecha se produjo el heroico rescate de los montañeros José Luis Arrabal y Gervasio Lastra, que habían quedado atrapados en este pico. Los mejores alpinistas de España acudieron para colaborador en el rescate, entre ellos César Pérez de Tudela, entonces el más conocido divulgador del montañismo en España a través de radio, prensa y televisión.

Preciosa imagen de Bulnes.

Preciosa imagen de Bulnes.Getty Images/iStockphoto

El rescate culminó con éxito y ambos montañeros fueron bajados, con imágenes en blanco y negro que emocionaron y alegraron a todo un país. Sin embargo, a los pocos días José Luis Arrabal, de tan solo 21 años, sufrió una complicación respiratoria y falleció de una neumonía. Los nombres de Bulnes, del Naranjo de Bulnes y de César Pérez de Tudela, hoy con 85 años de edad, quedaron grabados para siempre en la memoria colectiva. El famoso alpinista madrileño publicó poco después el libro SOS en el Naranjo de Bulnes (Editorial Juventud).

Aldea célebre y escondida

El pueblo de Bulnes s una de las parroquias más remotas de España.

El pueblo de Bulnes s una de las parroquias más remotas de España.Getty Images/JIR Moronta

Hoy, 55 años después de aquel episodio nacional, el pueblo de Bulnes casi permanece igual que entonces. Situado a 145 km de Oviedo y a 128 de Gijón, con apenas media centena de habitantes, rodeado de la postal pétrea de los Picos de Europa, es la aldea más célebre y escondida de Asturias, perfecta, valga el tópico, para desconectar de todo y de todos. Porque, si quiere llegar a Bulnes, olvídese del coche: solo se puede acceder a pie o en funicular. Y sigue siendo el punto de partida para muchos montañeros que se atreven a emular a César Pérez de Tudela y explorar el célebre Urriellu, el mítico Naranjo de Bulnes.

Si quiere llegar a Bulnes, olvídese del coche: solo se puede acceder a pie o en funicular

Paisaje de cine

Vista del Naranjo de Bulnes o Pico Urriellu.

Vista del Naranjo de Bulnes o Pico Urriellu.Getty Images/Roberto A Sánchez

Si el director de cine Peter Jackson hubiera conocido este pueblo, seguramente lo hubiera seleccionado como escenario para algún pasaje de El Señor de los Anillos, para contemplar desde aquí el Urriellu como un Monte del Destino. Este remoto lugar de casas de piedra y paisaje cautivador en verano y extremo en invierno mantiene una forma de vida ya en desuso y, también hay que decirlo, un queso único. También hay un bonito cementerio y un sencillo puente de madera, donde pararse a escuchar el sonido del agua y el canto de los pájaros mientras te preguntas cómo la gente de este pueblo singular sortea, especialmente en invierno, el aislamiento y las duras condiciones de vida de su entorno.

Si el director de cine Peter Jackson hubiera conocido este pueblo, seguramente lo hubiera seleccionado para «El Señor de los Anillos»

En Bulnes se respira calma, se escucha el silencio y parece que los relojes se han parado. Aunque sus escasos habitantes están ahora más volcados en el turismo, han logrado conservar el carácter original de una remota aldea de casas tradicionales de piedra. Además de su riqueza natural, Bulnes tiene también atractivos monumentales, como la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, que fue restaurada en 2014.

El último pueblo sin coches

En Bulnes de Abajo están los restaurantes, las tiendas y algún pequeño alojamiento.

En Bulnes de Abajo están los restaurantes, las tiendas y algún pequeño alojamiento.Getty Images

Se define a Bulnes como el último pueblo sin coches de Asturias, pero es importante matizar que es el último municipio sin acceso por carretera. Su territorio se divide en dos zonas: Bulnes de Arriba, conocido como El Castillo, y Bulnes de Abajo o La Villa. La mayor parte de los turistas que llegan permanecen en Bulnes de Abajo, donde están los restaurantes, las tiendas y algún pequeño alojamiento. Para ir de Bulnes de Arriba a Bulnes de Abajo hay que caminar por un sendero asfaltado y en pendiente de unos 500 metros.

Cómo subir a Bulnes

Acceso al funicular de Bulnes.

Acceso al funicular de Bulnes.asturias.com

Llegar hasta Bulnes mes uno de los retos que añaden encanto al pueblo. Hay que llegar antes a Poncebos y desde aquí recorrer a pie cuatro kilómetros de montaña o tomar el funicular, que desde su construcción en 2001 ha facilitado mucho la conexión del pueblo con el resto del mundo. La ruta a pie está bien señalizada y el paisaje, junto al Canal del río Tejo, es espectacular. Hay quien opta por hacer el trayecto de ida a Bulnes en funicular y regresar caminando, porque la bajada es más llevadera.

Llegar en el funicular

Funicular de Bulnes.

Funicular de Bulnes.asturias.com

Este tren cremallera de Poncebos a Bulnes es un milagro de la ingeniería que en unos 8 minutos salva un desnivel de 400 metros y hace el recorrido por un túnel de más de dos kilómetros excavado bajo la Peña Maín. Al finalizar el trayecto hay un paseo cómodo de unos 5 minutos hasta atisbar las primeras edificaciones de Bulnes. En temporada alta, el funicular pasa cada 30 minutos, de 10 a 20 h. En temporada baja, sólo funciona de 10 a 12.30 h y de 14 a 18 h. El precio de ida y vuelta para un adulto es de 22,16 euros (17,61 euros solo ida). El funicular tiene capacidad para unas cincuenta personas.

Rutas de senderismo

Turistas y senderistas reponen fuerzas en Bulnes de Abajo.

Turistas y senderistas reponen fuerzas en Bulnes de Abajo.asturias.com

Desde Bulnes se pueden realizar maravillosas rutas de senderismo. Las más conocidas son las que se dirigen hasta Sotres (15 kilómetros), Fuente Dé (30 kilómetros), el refugio de Vega de Urriellu (24 kilómetros) y Pandebano (75 minutos). Esta última está marcada como GR-202 y es conocida como Ruta de la Reconquista. Una de las más populares, por su facilidad, es la que conduce hasta el mirador de Bulnes, para contemplar el Naranjo o Pico Urriellu. Se puede hacer en apenas diez minutos por un camino estrecho y algo resbaladizo.

Y son bastantes muchos los que llegan hasta aquí para alcanzar, a través de empinados caminos, el Naranjo de Bulnes, la más renombrada cima de los Picos de Europa y lugar de peregrinación de los montañeros españoles, seguidores del carismático César Pérez de Tudela. El nombre de esta cumbre procede del color anaranjado que adoptan las paredes del macizo cuando recibe los rayos del sol. Un pico de leyenda en España, antes y ahora.

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