La histórica ciudad de Murten en Suiza.
La villa medieval de Suiza elegida como uno de los mejores pueblos turísticos del mundo por la OMT
La pequeña localidad de Murten, en el cantón de Friburgo, seduce por su casco antiguo, su muralla circular, que fue testigo de una batalla legendaria, y un lago a sus pies que es una maravilla
A orillas de un lago que lleva su nombre, Murtensee, y custodiada por murallas medievales, Murten (o Morat, en francés) es uno de esos lugares poco conocidos de Suiza que enamoran y sorprenden a quienes los descubren por primera vez.
Murten y su lago es uno de esos lugares que enamoran y sorprenden a quien los descubre por primera vez
Algo opacado por la cercana y bonita ciudad también medieval de Gruyères, esta pequeña ciudad del cantón de Friburgo ha sido reconocida por la Organización Mundial del Turismo (OMT) como uno de los mejores pueblos turísticos del mundo, un galardón que premia su autenticidad, su patrimonio histórico y su apuesta por el turismo sostenible.
Casas de estilo barroco
La bonita calle principal de Murten.
Un paseo por sus calles empedradas basta para comprender por qué. La calle principal, con sus arcos porticados, es especialmente bonita. Y su casco antiguo, con sus casas señoriales de estilo barroco, conserva intacta la traza medieval y está rodeado por murallas del siglo XIII, de las pocas en Suiza que pueden recorrerse íntegramente. Las torres de vigilancia, el castillo y las arcadas de piedra que flanquean las calles principales ofrecen una estampa de cuento, perfecta para quienes buscan perderse en escenarios que parecen detenidos en el tiempo.
Murten está rodeado por murallas del siglo XIII, de las pocas en Suiza que pueden recorrerse íntegramente
El punto culminante de la visita al casco antiguo son las fortificaciones históricas de la ciudad. La muralla circular transitable, con doce torreones, rodea la parte alta del casco antiguo. El ascenso a la muralla merece la pena: ofrece una magnífica vista sobre los tejados del casco antiguo y el lago Murtensee y se aprenden datos interesantes sobre la historia de Murten gracias a los paneles informativos.
Fortificación que rodea el casco antiguo de Murten.
Una batalla legendaria
Murten no es solo un lugar pintoresco: también fue escenario de uno de los episodios clave en la construcción de la Confederación Suiza. En 1476, durante las Guerras de Borgoña, las tropas suizas derrotaron aquí al poderoso duque Carlos el Temerario en la célebre Batalla de Morat. Una victoria que consolidó la identidad suiza y que todavía se recuerda en la ciudad a través de museos, placas conmemorativas y visitas guiadas que recrean aquellos días de pólvora y acero.
Excursión por el lago
Barco turístico en el lago Murtensee.
El otro gran atractivo de Murten es su lago, un espejo de aguas tranquilas que invita a pasear por sus orillas, practicar deportes náuticos o embarcarse en un crucero por el lago de aproximadamente una hora durante el cual se divisan los viñedos del cercano monte Vully, un balcón natural que regala vistas sobre los tres lagos de la región y en el que se produce un vino blanco fresco y afrutado, y el Großer Moos, la zona de cultivo de hortalizas más grande de Suiza.
La fusión cultural es otro de los encantos de Murten: situada en la frontera lingüística de Suiza, aquí conviven el alemán y el francés, algo que se aprecia tanto en los menús de los restaurantes como en las tradiciones que celebran sus habitantes.
Reconocido internacionalmente
Castillo de Murten y el emblemático hotel Murtenhof.
El sello de la OMT como Best Tourism Village no es un premio más. Se concede a lugares que destacan por preservar su identidad, mantener vivas las tradiciones locales y ofrecer un turismo respetuoso con el entorno y con la comunidad. Murten lo logra combinando la conservación de su patrimonio con una oferta cultural y natural que no ha caído en la masificación. Un equilibrio que la convierte en destino ejemplar y modelo de turismo responsable.
Consejos prácticos y descuentos
Espectacular puesta de sol sobre Murten y su lago.
Murten se encuentra a tan solo 30 kilómetros de Berna, la capital de Suiza, y muy cerca de Friburgo y Lausana. La estación de tren conecta de forma directa con las principales urbes suizas y en coche se llega en poco más de media hora desde Berna. A partir de una noche en la región de Friburgo, se recibe la tarjeta Be my Guest en forma de código QR. Esta tarjeta ofrece descuentos en paseos en barco, visitas guiadas y entrada al museo de Murten. El hotel más emblemático de la localidad es el Murtenhof, en una residencia medieval del casco antiguo.
La mejor época para visitar Murten es la primavera y el verano, cuando el lago se llena de actividad y las terrazas del casco histórico invitan a saborear una fondue o un filete de pescado local acompañado de vino de Vully. En invierno, el ambiente cambia: las murallas nevadas y las luces de Navidad dan al lugar un aire aún más medieval.