Valle del Jerte, en el norte de Extremadura
La Ruta de la Cereza en coche por el Valle del Jerte: cascadas, pueblos y gastronomía en Extremadura
Tras el espectáculo blanco de la floración de los cerezos, el extremeño Valle del Jerte cambia de paisaje y entra en una de sus épocas más atractivas. Mayo y comienzos de junio son el momento ideal para recorrer en coche esta comarca extremeña
La mayoría de los viajeros asocian el Jerte al estallido blanco de miles de cerezos en flor en primavera, pero el valle extremeño tiene otra gran temporada inmediatamente después, es decir, ahora. Cuando desaparecen los pétalos, llegan las primeras cerezas, los ríos bajan con fuerza por el deshielo y las gargantas muestran algunos de sus paisajes más espectaculares.
Esta ruta de tres días combina el Jerte y la comarca de La Vera, dos territorios unidos por la montaña, el agua y la gastronomía
Esta ruta de tres días combina el Jerte y la vecina comarca de La Vera, dos territorios unidos por la montaña, el agua y una gastronomía muy ligada al producto local. Se recorren gargantas, cascadas, pueblos históricos y restaurantes donde la cereza picota se convierte en protagonista.
Día 1: Jarandilla de la Vera, Yuste y Garganta la Olla
Monasterio de Yuste
El recorrido puede comenzar en Jarandilla de la Vera, una de las puertas de entrada naturales a La Vera. Aquí destaca el Parador de Jarandilla de la Vera, antiguo castillo-palacio donde se alojó Carlos V antes de trasladarse definitivamente al monasterio de Yuste.
A pocos kilómetros aparece el Monasterio de Yuste, uno de los lugares históricos más importantes de Extremadura. En este monasterio pasó sus últimos años el emperador Carlos V tras abdicar de la Corona española y del Sacro Imperio.
La jornada puede continuar en Garganta la Olla, uno de los pueblos con mejor arquitectura popular de la comarca. Sus calles conservan casas tradicionales de entramado de madera, balconadas y pasadizos que reflejan la identidad serrana de La Vera.
Día 2: Garganta de los Infiernos y Piornal
Los Pilones de la Garganta de los Infiernos
El segundo día está dedicado al gran espacio natural del valle: la Reserva Natural Garganta de los Infiernos. En primavera y comienzos del verano, el agua convierte este paraje en uno de los paisajes más espectaculares del norte extremeño. El gran símbolo son Los Pilones, enormes pozas naturales excavadas por la erosión del agua entre rocas graníticas.
La ruta senderista más popular parte desde el centro de interpretación y permite recorrer bosques de robles y castaños junto a cascadas y gargantas de montaña. Por la tarde, la carretera asciende hasta Piornal, situado a más de 1.100 metros de altitud y considerado el pueblo más alto de Extremadura. Sus miradores ofrecen algunas de las mejores panorámicas del Jerte.
Día 3: Cabezuela del Valle, Jerte y Tornavacas
Cabezuela del Valle
La última jornada es ideal para recorrer con calma la carretera N-110, eje principal del valle y una de las rutas panorámicas más agradables del norte de Extremadura. Cabezuela del Valle conserva un interesante casco histórico declarado Conjunto Histórico-Artístico, con soportales, callejuelas y arquitectura tradicional serrana.
Más al norte aparece Jerte, muy ligado a la producción de cereza picota, y finalmente Tornavacas, puerta natural hacia Castilla y León a través del puerto del mismo nombre. Durante estas semanas muchos restaurantes participan en las jornadas gastronómicas de la cereza, con platos donde la picota aparece en gazpachos, salsas, postres o acompañando carnes.
Cerezas en el Valle del Jerte
Además de la gastronomía, mayo y junio son una excelente época para disfrutar de piscinas naturales, rutas senderistas y carreteras de montaña sin el calor intenso del verano. El atractivo del Valle del Jerte no termina con la floración de los cerezos y ahora es un gran momento para disfrutar de este destino de Extremadura y de España. Feliz viaje.