Salar de Uyuni, en Bolivia.
Destinos extremos
El pueblo que vive a más de 3.600 metros de altura rodeado por el mayor desierto de sal del mundo
Ubicado en el altiplano boliviano, es uno de los lugares más increíbles de la Tierra. Dormir aquí en un hotel hecho con sal es una experiencia que nunca se olvida
En el altiplano boliviano, a más de 3.600 metros de altitud, hay un lugar donde el horizonte parece no terminar nunca. Es Colchani, un pequeño pueblo de apenas unas centenas de habitantes que vive rodeado por un océano blanco: el Salar de Uyuni, el mayor desierto de sal del mundo. Este paisaje inmenso —con más de 10.000 kilómetros cuadrados de extensión— es uno de los escenarios naturales más extremos y sobrecogedores del planeta.
Pueblo de Colchani en Bolivia.
La vida en Colchani siempre ha estado ligada al salar. Durante generaciones, sus habitantes han trabajado en la extracción artesanal de la sal, un oficio duro y constante que consiste en cortar, apilar y transportar bloques que luego se procesan y venden. Aunque el turismo ha cambiado en parte la economía local, esa labor ancestral sigue viva y forma parte esencial de la identidad de la comunidad. Hoy, muchas familias combinan ese trabajo con la atención a los viajeros que llegan desde todos los rincones del mundo atraídos por este paisaje único.
Un espejo gigante
Salar de Uyuni (Bolivia).
El Salar de Uyuni es un espectáculo en cualquier época del año. En la estación seca, el suelo forma un mosaico geométrico perfecto de hexágonos naturales que se extiende hasta el infinito. Caminar sobre esa superficie blanca, brillante bajo el sol del altiplano, es una sensación muy especial. Durante la temporada de lluvias, una fina capa de agua cubre el desierto y lo convierte en un espejo gigantesco que refleja el cielo. Entonces los amaneceres y los atardeceres multiplican sus colores sobre la superficie y por la noche las estrellas parecen flotar bajo nuestros pies.
Hoteles de sal
Hotel Palacio de Sal en Uyuni.
Colchani es el punto de partida ideal para explorar este territorio extremo. Desde aquí se accede a curiosidades como las islas del salar, oasis cubiertos de cactus gigantes, o a hoteles construidos íntegramente con bloques de sal, desde las paredes hasta las camas. Incluso hay uno de lujo, llamado el Palacio de Sal.
Viejo camión y alojamiento singular en el pueblo andino boliviano de Colchani.
Dormir en uno de estos hoteles es una de las experiencias que buscan los viajeros que se animan a llegar hasta aquí, lejos de cualquier ciudad, aislados por la altura, el frío y la vastedad del desierto blanco. Colchani y el Salar de Uyuni forman un destino inhóspito, pero en un entorno donde la belleza se abre paso y se puede vivir una experiencia única en la vida.