Monument Valley Navajo Tribal Park.

Monument Valley Navajo Tribal Park.Getty Images

La nación de indios americanos que administra una de las reservas naturales más espectaculares del mundo

Lograron regresar a su territorio para convertirlo en un destino único, con algunos de los lugares más increíbles y atractivos del planeta

La Ley de Traslado Forzoso de los Indios de 1830 (Indian Removal Act) obligó a muchos indios de Norteamérica, sobre todo de las conocidas como las Cinco Tribus Civilizadas (Cherokee, Chickasaw, Choctaw, Creek y Seminole), a trasladarse a las reservas, un viaje forzoso que culminó en tragedias como el Sendero de Lágrimas, con miles de muertes que ocasionaron estos desplazamientos, en rutas a pie de hasta 1.600 kilómetros en condiciones inhumanas.

El desplazamiento forzoso de los indios navajo comenzó en enero de 1864 y duró dos meses; se conoció como la 'Larga Marcha de los Navajo'

Años más tarde le tocó el turno a los indios navajo, cuyo desplazamiento forzado comenzó en enero de 1864 y duró dos meses; se conoció como la Larga Marcha de los Navajo (The Long Walk of the Navajo). Según fuentes históricas, casi diez mil hombres, mujeres y niños fueron obligados a abandonar sus hogares en el noreste de Arizona y el noroeste de Nuevo México. En pleno invierno, recorrieron unos 500 kilómetros hasta un desolado campo de internamiento a orillas del río Pecos, en el este de Nuevo México, llamado Reserva Bosque Redondo. Durante la travesía, decenas de navajos murieron de hambre y a causa de las inclemencias del tiempo.

Monument Valley, en la frontera entre Arizona y Utah.

Monument Valley, en la frontera entre Arizona y Utah.Getty Images/Roman Slavik

Cuatro años después, tras soportar condiciones de hacinamiento y miseria en Bosque Redondo, los navajos firmaron el histórico Tratado entre Estados Unidos y los navajos de 1868. El tratado les permitía regresar solo a una pequeña porción de su territorio ancestral en Arizona y Nuevo México. El gobierno estadounidense prometió servicios básicos a cambio de la paz y los navajos emprendieron el largo camino de regreso a casa, a la actual Nación Navajo, el 18 de junio de 1868.

Jóvenes navajo montando a caballo por Monument Valley

Jóvenes navajo montando a caballo por Monument Valley.Getty Images/Robert Ingelhart

Hoy ese territorio alberga uno de los paisajes de Estados Unidos más espectaculares y reconocibles: el Monument Valley, con sus colosales mesetas rojizas recortando el horizonte del desierto. Escenario de centenares de películas del Oeste y símbolo del sueño americano, este lugar no pertenece al Gobierno de Estados Unidos, sino a la Nación Navajo, que finalmente ha visto cómo su tierra sagrada se ha convertido en uno de los destinos naturales más impresionantes del planeta.

Un paisaje único

Espectacular puesta de sol en Monument Valley.

Espectacular puesta de sol en Monument Valley.Getty Images/iStockphoto

Monument Valley (Tsé Biiʼ Ndzisgaii, «el valle de las rocas» en lengua navaja) se extiende en la frontera entre Arizona y Utah, dentro del territorio soberano de la Navajo Nation, la reserva indígena más grande del país, con más de 70.000 kilómetros cuadrados (una extensión similar a la de Portugal).

Fue aquí donde John Ford rodó algunas de sus míticas películas del Oeste, la mayoría protagonizadas por John Wayne

Fue aquí donde John Ford rodó algunas de sus míticas películas del Oeste, la mayoría protagonizadas por John Wayne, empezando por La diligencia (Stagecoach, 1939), una cinta fundamental para establecer la fama del valle y su paisaje de arenisca roja como localización cinematográfica. La relación de Ford con Monument Valley fue tan estrecha que la zona también se conoce como La región de John Ford (John Ford Country). Para los navajos, sin embargo, este valle es un lugar espiritual, hogar de sus ancestros y escenario de ceremonias tradicionales que se siguen celebrando hoy.

Turismo gestionado por la comunidad

Hotel The View.

Hotel The View.monumentvalleyview.com

A diferencia de la mayoría de los parques nacionales estadounidenses, Monument Valley no está gestionado por el Servicio de Parques Nacionales, sino por el Navajo Parks and Recreation Department, una agencia perteneciente a la Nación Navajo. Son ellos, los indios navajo, quienes controlan el acceso, organizan las visitas guiadas y gestionan los alojamientos, entre ellos el célebre The View Hotel, desde cuyas terrazas se contemplan algunos de los amaneceres más espectaculares de América. Solo los guías autorizados por la comunidad navajo pueden recorrer el interior del valle, lo que garantiza un turismo respetuoso y controlado, donde la naturaleza y la cultura local van de la mano.

Viajar por tierras navajo

La carretera US-163 Scenic Byway se adentra en el corazón del territorio navajo.

La carretera US-163 Scenic Byway se adentra en el corazón del territorio navajo.Getty Images

Algunos viajeros creen que la Ruta 66 pasa por aquí, pero no es así. La icónica imagen de la carretera que se adentra y atraviesa el corazón de este valle hace referencia a la Ruta Panorámica 163 y la carretera se denomina US-163 Scenic Byway. Pero recorrer Monument Valley es mucho más que hacer una ruta en coche por el desierto. Es adentrarse en un mundo que conserva su ritmo, sus creencias y su idioma. Los navajos (o Dinè, «el pueblo», como se autodenominan) viven repartidos en pequeñas comunidades dedicadas a la ganadería y la artesanía. El turismo les proporciona ahora una fuente de ingresos que les permite preservar su identidad cultural sin renunciar al desarrollo.

Antelope Canyon y el Cañón de Chelly

Cañón del Antílope, en Page (Arizona).

Cañón del Antílope, en Page (Arizona).Getty Images/iStockphoto

El territorio de la Nación Navajo abarca otros dos escenarios naturales de gran belleza. Al oeste, cerca de la localidad de Page (Arizona), se encuentra el Antelope Canyon (Cañón del Antílope), un cañón de arenisca famoso por sus luces ondulantes y sus paredes de tonos anaranjados. Este lugar, solo accesible con guías navajos, se ha convertido en una de las maravillas fotográficas más visitadas de Estados Unidos.

El Cañón del Antílope solo se puede visitar con guías navajos y es uno de los lugares más visitados de Estados Unidos

Más al sur, en Chinle, el Cañón de Chelly National Monument guarda restos arqueológicos de los antiguos anasazi y hogares navajos que aún hoy siguen habitados. Aunque es monumento nacional bajo cogestión con el National Park Service, la tierra sigue perteneciendo a la Nación Navajo, que ofrece rutas guiadas a pie o en todoterreno por sus profundos cañones.

Cañón de Chelly

Cañón de Chelly.Getty Images/Jeff Goulden

Monument Valley, Antelope Canyon y el Cañón de Chelly conforman un triángulo sagrado dentro del territorio navajo: tres lugares donde el turismo y la cultura ancestral hoy se entrelazan con respeto. La Larga Marcha de los Navajo fue un punto de inflexión en la historia de esta nación india, que logró regresar a su territorio para convertirlo en un destino con algunos de los lugares más increíbles y atractivos del mundo.

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