El pueblo medieval del Pirineo aragonés que parece Suiza.

El pueblo medieval del Pirineo aragonés que parece Suiza.Getty Images

El pueblo medieval del Pirineo aragonés que parece Suiza y casi nadie conoce

El norte de Aragón esconde pequeñas joyas como este pueblo que parece sacado de un cuento tradicional de los Alpes

Muchas veces no hace falta cruzar media Europa en su frío invierno para encontrar paisajes que recuerdan a los Alpes. Basta con internarse en el Pirineo aragonés, en un valle del Alto Gállego, para dar con un pequeño pueblo de casas de piedra, tejados inclinados y prados que parecen sacados de una postal suiza. Se llama Tramacastilla de Tena y, pese a estar en uno de los valles más conocidos del Pirineo, ha logrado mantenerse al margen del turismo de masas.

Los romanos denominaron a esta localidad «Trambacastiella», que significaba «entre castillos»

Los romanos denominaron a esta localidad Trambacastiella, que significaba «entre castillos», en referencia a los montes Santa Marina, San Durico y la Pinada. Luego su nombre evolucionó hasta la denominación actual, Tramacastilla de Tena, uno de los pueblos más desconocidos del Pirineo aragonés. Quienes lo conocen saben que este pequeño municipio es famoso por encontrarse enclavado en un paraje único, asentado en una pradera y rodeado de bosques, donde la Peña Telera y la Peña Blanca presiden el valle y tiene el pantano Búbal a sus pies.

El pueblo está a más de 1.300 metros de altitud.

El pueblo está a más de 1.300 metros de altitud.Ayuntamiento Tramacastilla de Tena

Situado a más de 1.300 metros de altitud, Tramacastilla de Tena pertenece al Valle de Tena, pero conserva una atmósfera distinta a la de sus vecinos más concurridos. Aquí no hay grandes estaciones de esquí ni urbanizaciones modernas, sino un casco urbano compacto, bien conservado, donde la arquitectura tradicional manda. Sus fachadas de piedra oscura, los balcones de madera y los tejados de fuerte pendiente recuerdan a los pueblos alpinos del centro de Europa.

Arquitectura con historia

Retablo de la iglesia de San Martín.

Retablo de la iglesia de San Martín.tramacastilladetena.es

El pueblo se recorre de forma sencilla. En la localidad destaca la iglesia románica del siglo XII y su retablo renacentista del siglo XVI, cuando fue ampliada, que hace honor a San Miguel. También alberga la ermita de San Juan Bautista, un edificio de finales del siglo XVII, de planta rectangular, pequeño, de unos 10 por 5 metros. Esta posee un retablo barroco de principios del siglo XVIII y mediorelieves de San Juan, San Ramón y San Antonio de Padua.

Dinteles en las puertas de las casas de Tramacastilla de Tena.

Dinteles en las puertas de las casas de Tramacastilla de Tena.tramacastilladetena.es

Sorprende en este pueblo lo cuidado de sus casas, bordas y pajares, con gran esmero, haciendo de todo el conjunto un lugar ideal para pasear por sus calles y callejas. La mirada se detendrá en los cabeceros o dinteles de algunas puertas de casas tradicionales, elementos arquitectónicos de gran valor histórico y cultural que a menudo incluyen símbolos protectores, fechas e inscripciones con el nombre o apellido de la familia propietaria de la casa, sirviendo como una forma de identificación o «piedra armera» (escudo de armas) para familias infanzonas (de la baja nobleza). Estos dinteles de piedra grabada son una característica común en la arquitectura popular del Pirineo aragonés.

Naturaleza y el tren El Sarrio

Estampa de invierno en Tramacastilla de Tena

Estampa de invierno en Tramacastilla de TenaTurismo de Aragón

Otro de los grandes atractivos de Tramacastilla de Tena es su entorno natural. Desde el propio pueblo parten senderos que permiten adentrarse en prados, bosques y miradores naturales. Es un destino especialmente atractivo para viajeros que prefieren escuchar el silencio del paisaje.

Durante la temporada de verano y principios de otoño desde aquí parte el Tren de Alta Montaña de Tramacastilla, conocido como El Sarrio, una de las actividades turísticas más populares del Valle de Tena. Este transporte lleva hasta el Ibón de las Paules, situado a 1.675 metros de altitud, y ofrece una panorámica espectacular de picos emblemáticos como Peña Telera y la Sierra de Partacua.

La mejor época para visitarlo depende de lo que se busque. El otoño es probablemente el momento más espectacular, por el color del paisaje. La primavera devuelve el verde intenso a los prados y llena de vida el valle. El invierno, por su parte, ofrece una imagen muy alpina, con nieve y calma. En la parte gastronómica, hay que probar las famosas migas de pastor o las carnes a la brasa, que son religión en Tramacastilla y completan la experiencia. Para dormir, el pueblo cuenta con casas rurales y pequeños alojamientos, y también es buena base para explorar el resto del Valle de Tena. Un rincón discreto del Pirineo donde, a veces, Suiza está más cerca de lo que parece.

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