Motoristas en la ruta Mae Hong Son Loop

Motoristas en la ruta Mae Hong Son LoopTripadvisor

La Ruta de las 2.000 curvas: viaje en moto por la frontera invisible entre Tailandia y Myanmar

Destino legendario para motociclistas y viajeros de aventura, esta ruta circular de unos 600 km comienza en Chiang Mai y atraviesa la provincia de Mae Hong Son negociando casi dos mil curvas a través de espectaculares paisajes de montaña

Los amantes de los grandes itinerarios moteros tienen en el norte de Tailandia probablemente la mayor densidad de virajes del mundo. Mae Hong Son Loop, también conocida como la ruta de las 2.000 curvas, es un circuito circular que parte desde Chiang Mai.

La Ruta de las 2.000 curvas por la frontera invisible de Myanmar (la antigua Birmania) es uno de los mejores trazados, no solo por su accesibilidad para cualquier motero, sino por el espectacular paisaje, la vida multicultural que encierra, la emoción aventurera y su bajo coste. Hasta los años 60 fue uno de los territorios más inaccesibles del país.

La Ruta de las 2.000 curvas es uno de los mejores trazados por su accesibilidad para cualquier motero, su espectacular paisaje, la vida multicultural que encierra, la emoción aventurera y su bajo coste

Todo un rito motero cuya sensación física roza el misticismo: el ritmo de la conducción se vuelve meditativo y el cuerpo recuerda cada curva al terminar la jornada. Viajar sin línea recta se convierte aquí en una metáfora vital donde encontrar equilibrio en una trayectoria serpenteante.

Motorista en la Mae Hong Son Loop

Motorista en la Mae Hong Son LoopGetty Images/iStockphoto

Los kilómetros a lo largo de la frontera invisible con Myanmar, refugio de etnias que huyen de conflictos, conectan dos mundos. Cada zigzag transforma la panorámica y también la cultura gracias a los más de diez grupos étnicos que habitan la zona, muchos con idiomas propios sin escritura y una arquitectura distinta al resto del país.

En esta ruta se conduce por la izquierda y se recomienda recorrer sus 600 kilómetros durante en seis días

Mae Hong Son Loop concentra una diversidad de microclimas poco habitual en un trayecto tan corto: selva tropical, montañas, valles de niebla, plantaciones de té, pinares y arrozales. Con la naturaleza cambian también los estímulos sensoriales: las nieblas matinales en Pai, los atardeceres de Mae Hong Son, el olor a gasolina mezclado con la selva, los aromas de una gastronomía distinta y el amanecer silencioso de Ban Rak Thai.

Motos aparcadas junto al mirador Doi Kiew Lom en la ruta Mae Hong Son Loop

Motos aparcadas junto al mirador Doi Kiew Lom en la ruta Mae Hong Son LoopGetty Images/Okku Kemppainen

Nos adentramos entre arrozales y cumbres con abrigos y guantes, compartiendo adrenalina con motoristas de todo el mundo. Uno acabará colocando cintas de colores y flores en la moto, como hacen los conductores tailandeses a modo de protección. El recorrido está salpicado de altares y templos dorados, y también transitado por monjes que habitan en zonas retiradas.

La transición

Pagoda emblemática en el Parque Nacional Doi Inthanon

Pagoda emblemática en el Parque Nacional Doi InthanonGetty Images

Comenzamos en Chiang Mai esta ruta en la que se conduce por la izquierda, sin mapa, pero con cuerpo. Por delante, seis días, 600 kilómetros y casi 2.000 curvas. El primer día impresiona por el paso de la ciudad a las cumbres, del ruido al silencio de un territorio que se descubre kilómetro a kilómetro. Atrás queda la bella Chiang Mai mientras el entorno se diluye en campos abiertos y templos de carretera.

El camino se abre en valles agrícolas y aldeas de madera donde los trazados se suceden con suavidad

En Chom Thong comienza la subida hacia el Parque Nacional Doi Inthanon, el techo de Tailandia. El tramo serpentea entre selva húmeda con giros amplios mientras el aire se enfría con la altura. En la cima, las pagodas reales emergen entre nubes bajas y cordilleras infinitas cubiertas de vegetación, anticipando la escala salvaje del viaje.

Cascada Wachirathan en el Parque Nacional Doi Inthanon

Cascada Wachirathan en el Parque Nacional Doi InthanonGetty Images/iStockphoto

El descenso conduce al estruendo de la cascada Wachirathan y a la elegancia escalonada de Mae Ya. Después, el camino se abre en valles agrícolas y aldeas de madera donde los trazados se suceden con suavidad, permitiendo que el cuerpo memorice el movimiento de la moto. Mae Sariang aparece junto al río Yuam, tranquila y sin artificios. Templos de influencia birmana, calles silenciosas y la recompensa de descansar frente al agua. El atardecer nos prepara para lo que está por llegar.

El aislamiento

Plantación de té en el pueblo de Ban Rak Thai

Plantación de té en el pueblo de Ban Rak ThaiGetty Images

La carretera 108 avanza entre relieves selváticos, valles cultivados y aldeas Karen y Shan con casas de madera y campos en terrazas. La curvatura constante se vuelve hipnótica. La continuidad se rompe con las salinas de Ban Tha Pong Daeng, discretas pero inesperadas. A pocos kilómetros de la frontera, Ban Rak Thai y su lago introducen un paisaje distinto de plantaciones de té y casas de herencia china, recordando la compleja historia de esta región montañosa.

Vista de la ciudad de Mae Hong Son desde el templo Wat Phra That Doi Kong Mu

Vista de la ciudad de Mae Hong Son desde el templo Wat Phra That Doi Kong MuGetty Images

Escondida aparece Mae Hong Son rodeada de verdes macizos. Desde el templo Wat Phra That Doi Kong Mu la ciudad se revela en una panorámica serena de tejados, lagos y suave niebla. Al caer la noche, el lago Nong Chong Kham se ilumina con reflejos dorados y el pequeño mercado nocturno confirma el ambiente tranquilo de una de las provincias más remotas del país.

La intensidad

Mirador de Doi Kiew Lom

Mirador de Doi Kiew LomGetty Images/KLANARONG CHITMUNG

El tercer día la ruta desvela su personalidad. La concentración debe ser absoluta entre Mae Hong Son y Pai; los virajes, más cerrados y en cadena, no dan tregua. Moto y cuerpo se funden entre miradores cubiertos de selva. En puntos como el Doi Kiew Lom View Point, la vía parece suspendida sobre un océano de montañas compartido con motoristas que descansan en pequeños cafés de altura.

Cueva de Tham Lod

Balsas de bambú en la cueva de Tham LodGetty Images

Un desvío hacia la cueva de Tham Lod ofrece uno de los escenarios más espectaculares del norte. El río subterráneo Nam Lang se recorre en balsas de bambú iluminadas con lámparas de gas bajo gigantescas bóvedas de piedra, hogar de murciélagos y golondrinas. Un contraste total con el asfalto y un despliegue de sensaciones que nacen en el interior y recorren el cuerpo como un dominó hasta hacer estremecer la piel. Llegar a Pai es una tregua. Rodeado de sierras y arrozales, el valle se convierte en descanso de viajeros y motoristas con una mezcla de calma rural y energía bohemia.

La pausa

Cañón de Pai

El espectacular cañón de PaiGetty Images

Pai funciona como un respiro físico y mental dentro del loop. Un lugar donde bajar el ritmo y soltar la tensión acumulada. Su atmósfera invita a caminar por el campo, detenerse en cafés con vistas o simplemente descansar. Al caer la noche, el mercado y las luces cálidas confirman el carácter tranquilo de la localidad. El cañón de Pai es su imagen más poderosa: crestas de tierra rojiza flotando sobre un horizonte infinito donde el atardecer ilumina uno de los escenarios más memorables del viaje.

Cerrando el círculo

La gran ruta motociclista Mae Hong Son Loop arranca y termina en Chiang Mai

La gran ruta motociclista Mae Hong Son Loop arranca y termina en Chiang MaiGetty Images

El último tramo entre Pai y Chiang Mai concentra la esencia del Mae Hong Son Loop: 130 kilómetros y 762 curvas sin pausa, una de las mayores densidades de giros del mundo. La carretera asciende y desciende entre montes cubiertos de selva en una coreografía continua de frenadas, inclinaciones y aceleraciones que reflejan la confianza adquirida.

Cascada Mok Fa, en la provincia de Chiang Mai

Cascada Mok Fa, en la provincia de Chiang MaiGetty Images/AUKID

En los pasos de montaña, los miradores abren valles profundos y pequeños cafés permiten pausas con vistas que recompensan el esfuerzo. Antes de la llanura, la cascada Mok Fa aparece como último contacto con la naturaleza salvaje. El tráfico aumenta y la ciudad reaparece.

Chiang Mai marca el final del recorrido y la certeza de haber completado uno de los itinerarios en moto más memorables del sudeste asiático. Quizá, a partir de ahora, cualquier otro circuito resulte aburrido.

Chiang Mai marca el final del recorrido y la certeza de haber completado uno de los itinerarios en moto más memorables del sudeste asiático

La mejor época para recorrer el Mae Hong Son Loop es de noviembre a febrero, con temperaturas suaves, buena visibilidad y verdor tras las lluvias. Entre finales de febrero y abril llega la burning season, cuando las quemas agrícolas generan bruma y peor calidad del aire.

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