Nativos de esta isla haciendo gestos amenazadores desde la orilla
La isla prohibida cuyos habitantes atacan con arcos y flechas a todo el que se acerque
El gobierno de la India prohíbe que los turistas visiten esta isla por el peligro de muerte que entraña la conducta belicosa de su comunidad indígena de esta comunidad
Es una pequeña isla de unos 60 kilómetros cuadrados de superficie y unos ocho kilómetros de ancho, situada al este del golfo de Bengala, en el océano Índico, pertenece a las islas Andamán y es oficialmente administrada por el gobierno de India. Hasta aquí, todo normal. Pero esta isla no lo es.
Distintos episodios han demostrado que cualquier intento de aproximación a esta isla puede acabar mal
La isla se llama Sentinel del Norte y está estrictamente prohibido acercarse a ella. ¿La razón? Proteger a los sentineleses, un pueblo indígena en aislamiento voluntario que rechaza el contacto exterior. Y lo hace además de una manera agresiva y violenta. A lo largo de más de un siglo, distintos episodios han demostrado que cualquier intento de aproximación puede acabar mal.
Gente cruel y violenta
Vista aérea de la isla Sentinel del Norte
Hasta donde se sabe, los sentineleses, cazadores-recolectores de tez oscura de la etnia sentinel, no dominan el fuego y, según los registros históricos, han acabado con la vida de visitantes o intrusos tan pronto llegan a la isla, lo que les ha granjeado una reputación de gente cruel y violenta. Ya en el siglo XIII Marco Polo los describió como tales.
Los sentineleses han acabado con la vida de visitantes o intrusos tan pronto llegan a la isla
Uno de los casos documentados se remonta a 1896. Un convicto del penal de Gran Andamán logró escapar en una balsa improvisada y terminó recalando en Sentinel del Norte. Días después, una expedición británica encontró su cadáver en la playa con múltiples heridas de flecha. La huida de la cárcel había desembocado en un destino aún más fatal.
Salvados por un helicóptero
Carguero MV Primrose encallado en la isla
Otro episodio célebre ocurrió en 1981, cuando el carguero MV Primrose encalló en los arrecifes próximos a la isla. La tripulación, 28 personas a bordo, sabía del riesgo. Desde cubierta observaron cómo varios isleños se acercaban tensando arcos. Las flechas chocaron con el casco metálico sin causar daños, pero el mensaje era inequívoco. Intentaron aproximarse en canoas, sin éxito: la altura del buque lo impidió. Finalmente, la tripulación fue evacuada días después mediante helicópteros. El incidente reforzó la reputación de la isla como uno de los enclaves más inaccesibles y hostiles del planeta para cualquier forastero.
El crimen del misionero
Nativo sentinelese dispara con su arco a un helicóptero
En 2004 también repelieron con flechas a un helicóptero indio que investigaba los efectos de un tsunami y en 2006 asesinaron a dos pescadores furtivos indios que se acercaron a la isla. El caso más mediático ocurrió en 2018, cuando mataron a flechazos al misionero estadounidense John Allen Chau, que desembarcó de forma clandestina e ilegal en la isla en un intento de evangelizar a esta tribu.
En 2018 mataron a flechazos al misionero estadounidense John Allen Chau, que desembarcó de forma clandestina e ilegal en la isla
Y en marzo de 2025 se registró un nuevo incidente cuando el turista e influencer ucraniano-estadounidense Mykhailo Viktorovych Polyakov, de 24 años, ingresó ilegalmente en la zona de exclusión de la isla y dejó una lata de refresco y un coco en la orilla como supuesta ofrenda a los sentineleses mientras grababa la acción. A su regreso fue arrestado por las autoridades indias.
Peligro de muerte
Nativos de la isla Sentinel del Norte
La política actual es dejar en paz a los sentineleses y no contaminarles con objetos del exterior. El gobierno de las islas Andamán declaró en 2005 no tener intención alguna de interferir en su estilo de vida, mientras el gobierno de la India prohíbe que los turistas visiten la isla, por el peligro de muerte que entraña la conducta belicosa de esta comunidad. Quizá, en unos años, rebajen su hostilidad y se pueda conocer y ayudar a la comunidad y a su isla.